PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
UNO de los grandes inconvenientes para controlar la inmigración ilegal es el populismo. En la invasión de Ceuta se ha visto, una vez más. En la sarta de tópicos que utilizan sobre Marruecos, el principal es que se trata de un país lleno de pobres, analfabetos en su mayoría, que…

HAN desaparecido las fronteras locales. Todavía existen los términos municipales, pero la realidad fluye a su manera. Por eso, es curioso que el puerto de Cádiz aspire a tener una terminal ferroviaria de mercancías en Jerez (concretamente en la carretera de la antigua azucarera de Guadalcacín). Esa posibilidad, que ya había esbozado José Luis Blanco, presidente de la Autoridad Portuaria, está planteada y pendiente de que Adif resuelva la licitación. Y lo uno nos lleva a lo otro: si el puerto de la Bahía de Cádiz puede tener una terminal de mercancías en Jerez, también sería razonable que el aeropuerto se denomine Jerez-Bahía de Cádiz. De ese modo, el puerto y el aeropuerto serían de Cádiz y de Jerez; o de Jerez y de Cádiz.
SE podría decir que el Papa Francisco ha ofrecido un regalo a María Asunción Milá de Salinas, que a sus 99 años lleva una larga vida de lucha contra la pena de muerte. María Asunción nació en Barcelona (su padre fue alcalde y presidente de la Diputación), pero se casó con Manuel Salinas Benjumea y se convirtió en una señora del barrio de Santa Cruz. Desde su casa familiar de la calle Mateos Gago, junto a su marido, emprendió una lucha activa (y a veces incomprendida) contra la pena de muerte. Todavía en tiempos de Franco. Siempre desde unas creencias católicas coherentes y consecuentes. Se afilió a Amnistía Internacional. Esa convivencia con unos y con otros a veces la perjudicó, porque algunos la vieron como si estuviera un poco chalada. Pero la inmensa mayoría de quienes la conocen la admiran desde hace muchos años. Porque, con unos y con otros, siempre ha defendido lo mismo: la vida.
A la Edusi ya se le atribuye un milagro en Cádiz. Por supuesto, es un milagro ateo, no vaya a ser que Martín Vila la retire de la memoria. Con un milagro, si lo admite el Vaticano, es verdad que la podrían hacer beata; y eso que tendría adelantado la Edusi para que le quiten su nombre a un colegio mayor de la Universidad de Cádiz, si se lo dedican algún día. El milagro de la Edusi guarda alguna relación esotérica con la multiplicación de los panes y los peces; y así, en los antiguos depósitos de la Tabacalera, la Edusi ha conseguido que se construya un complejo, donde va a caber todo: un centro cultural, un centro de empresas, un centro de formación, un centro de turismo, un centro de energías renovables… Es como otro palacio de congresos y una extensión de la Zona Franca, pero en Loreto, dedicado al ocio y al negocio.
ESTOS días caniculares de agosto son malos para la actividad municipal. Más duros aún para ejercer la oposición, como intentan Beltrán Pérez y sus compañeros del PP, que sólo oyen comentarios del master de Pablo Casado, ellos y ellas que fueron de Soraya. La gente está refrescándose las ideas en las playas de Chipiona o Matalascañas, mientras Pedro Sánchez va de Marivent a Doñana. Así es el poder terrenal en agosto. Pero no debería pasar desapercibido algo que criticó el portavoz municipal del PP, tras una reunión que mantuvo recientemente con los responsables de APES (la Asociación de Parques Empresariales de Sevilla). Hay cierta deslocalización de empresas de esos polígonos industriales. Se están marchando a otros municipios que les ofrecen mejores condiciones.
A partir de lo ocurrido en el denominado Carnaval de Verano, se ha entablado una polémica peligrosa en Cádiz. Los cubos de agua y las amenazas a una agrupación callejera y a la murga uruguaya ‘La clave’ fueron sucesos aislados. Pero han creado un precedente curioso, que afecta a dos cuestiones de la convivencia en Cádiz (y en otras ciudades). Para empezar, las calles no son sólo de los vecinos, sino que son de todos, y el derecho de los vecinos al descanso se debe aplicar con sentido común y asumir ciertas excepciones en las fiestas. Por otra parte, en ningún caso son tolerables insultos, amenazas o actitudes agresivas.