EN la ciudad de Cádiz se percibe un frenesí inusitado para cambiar los nombres. Algunos creen que es fruto de la Ley de Memoria Democrática. ¡Qué va! Es una costumbre…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

POR segundo sábado consecutivo, el rey Felipe VI viene a Sevilla. En esta ocasión, acompañado por la reina Letizia, para presidir el desfile militar del Día de las Fuerzas Armadas. Se vuelve a demostrar que Sevilla es una ciudad ideal para acoger eventos. Con más motivos si incluye desfiles con soldados, que aquí gustan mucho y son aplaudidos con entusiasmo. El desfile es un éxito desde las actividades previas. A diferencia de otras capitales españolas, donde se dedican a poner pegas para estas celebraciones, aquí son festejadas con alegría. Y hay resignación con los cortes de tráfico, ya que la gente está acostumbrada, incluso cuando no salen 35 procesiones.
EL PSOE ha ganado las elecciones en la provincia de Cádiz y seguirá gobernando la Diputación. Pero en la capital hizo un ridículo espantoso, que no se puede zanjar con cuatro lamentos. Ha sido un fracaso que les seguirá doliendo con el tiempo, porque fueron incapaces de ganar el Ayuntamiento gaditano para la otra izquierda. Tenían una oportunidad histórica para que Fran González recuperase la Alcaldía, un cuarto de siglo después de que la perdieran los socialistas. El PP ha fracasado en su intento, pero lo del PSOE es peor, porque ese mismo día, en las elecciones europeas, fue el partido más votado en Cádiz. Como en las generales.
SEVILLA es la cuarta ciudad de España en número de habitantes y se nota. Eclipsa a su provincia, que consta de 106 municipios. En las elecciones municipales, en esta provincia, suceden fenómenos extraños y pintorescos. Influyen relativamente los partidos políticos, ya que predomina claramente el arraigo de los candidatos. Hay caudillos locales. El culto al líder en la provincia de Sevilla está extendido en algunos municipios. Aunque en ninguno como en Marinaleda, donde el alcalde, Juan Manuel Sánchez Gordillo, se mantiene de toda la vida. En plan gallito, aunque venido a menos.
EL cierre de El Corte Inglés en Bahía Sur es una mala noticia para este centro comercial. Presentarlo como “una oportunidad”, según están diciendo algunos políticos de San Fernando, es una chorrada. Aunque intente tranquilizar. En todo caso depende de quién se instale a partir de septiembre en el espacio que quedará libre. En todo caso, se van a perder 206 puestos de trabajo. Esos empleados serán recolocados en otros centros de El Corte Inglés en la provincia, pero no habrá una ampliación de plantilla en la empresa, sino una reorganización de su personal.
RECUERDEN aquel otoño, que fue el pasado, cuando algunos partidos, singularmente Ciudadanos, buscaban desesperadamente a su Manuel Valls sevillano. Unos meses antes, en mayo, en vísperas de la moción de censura, las encuestas decían que el partido más votado sería Ciudadanos, si en ese momento convocaban elecciones en España. Diversos gurús y estrategas de barra de bar sostienen que ese fue el motivo por el que Mariano Rajoy no dimitió para anticipar elecciones generales, cuando Pedro Sánchez le planteó la moción de censura. Rajoy prefirió perder el Gobierno (y que entrara como okupa provisional Pedro Sánchez) a darle la alegría del sorpasso a Albert Rivera. Por el mismo motivo, Sánchez se atrincheró en la Moncloa, hasta que su gurú le dijo “Ahora, Pedro, ahora”.