MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

Y ahora, las elecciones municipales. Se suele decir, con razón, que los resultados de las elecciones generales no son extrapolables a los municipios. El factor personal influye mucho. Sin embargo, dan pistas, claro que sí. Permiten apreciar tendencias. Una de ellas es que en Sevilla puede pasar de todo. Lo normal sería que Juan Espadas mantenga la Alcaldía, pero también se debe añadir que los resultados son mejores para el PP de Beltrán Pérez que en otros municipios de la provincia. En la capital, aunque lejos del PSOE, el PP ha quedado segundo, mientras que en las andaluzas fue cuarto, por detrás de Adelante Andalucía y Ciudadanos. El PP ha recuperado la hegemonía del centro derecha en Sevilla, a pesar de la hecatombe. Esta vez no hubo sorpasso de Ciudadanos, aunque por poco.
EL PSOE consiguió ayer un claro triunfo que permitirá a Pedro Sánchez seguir como presidente durante cuatro años, ya que dispone de varias posibilidades para pactar. Incluso puede cambiar de socios en la legislatura. Por la otra parte, el PP cosechó el mayor fracaso de su historia. Pablo Casado se ha quedado con menos de la mitad de los escaños que tuvo Mariano Rajoy en 2016, cuando ya iba a la baja. La culpa de lo uno y de lo otro es de Vox, cuya presencia es significativa, pero no ha servido para nada. Quiero decir para nada que no sea colocar a los diputados de Vox, y para demostrar que en España no hay espacio político útil para tres partidos de centro y derecha.
EL PSOE consiguió un claro triunfo que permitirá a Pedro Sánchez seguir como presidente durante cuatro años, ya que dispone de varias posibilidades para pactar. Incluso puede cambiar de socios en la legislatura. Por la otra parte, el PP cosechó el mayor fracaso de su historia. Pablo Casado se ha quedado con menos de la mitad de los escaños que tuvo Mariano Rajoy en 2016, cuando ya iba a la baja. La culpa de lo uno y de lo otro es de Vox, cuya presencia es significativa, pero no ha servido para nada. Quiero decir para nada que no sea colocar a los diputados de Vox, y para demostrar que en España no hay espacio político útil para tres partidos de centro y derecha.
OTRA vez se le escaparon dos puntos al Cádiz por no sentenciar a tiempo. Siempre no va a sonar la flauta al final. Este equipo debe entender que partidos como el de ayer con el Rayo Majadahonda, que se ponen de cara, con todo a favor, hay que ganarlos a tiempo. No se puede permitir que el rival se recupere cuando está perfecto para ser liquidado. En una segunda parte de desajustes tácticos, el empate fue un mal menor, porque pudieron ganar en un par de jugadas aisladas, pero estuvieron más cerca de la derrota.
HOY será desvelado el voto oculto. Se le ha concedido gran importancia. Pero también puede ser importante el voto culto. Existe una tendencia generalizada a creer que el voto culto es el nuestro, el de quienes piensan como nosotros (cada cual según sus ideas), mientras que los demás serían incultos, o directamente tontos. También se presupone que el voto culto es el de centro, por aquello de la moderación y la reflexión. En tal caso, el voto culto se repartiría entre Ciudadanos, PP y PSOE, según se escoren más a diestra o a siniestra. Sin embargo, hay personas muy cultas (catedráticos universitarios, escritores de tronío, eruditos diversos, investigadores especializados, incluso Sánchez Dragó) que van a votar a Vox o a Podemos. Por lo que se puede concluir que el voto culto está repartido.