SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

EL otoño nos ha salido caliente en todos los sentidos. Así no es raro que la gente se eche a las calles sevillanas a protestar. En los años de finales del franquismo, los estudiantes se echaban a la calle para conseguir esa Transición a la democracia que ahora critican los indignados. Aunque, en general, los estudiantes y obreros unidos contra la dictadura soñaban con hacer la revolución; o al menos poner su granito de arena lanzando piedras, mientras los grises de la Policía Armada les zurraban. Eran otros tiempos, cuando se salía a protestar sin red; o sea, jugándote el palo, y casi siempre por motivos solemnes, como la libertad.
UNA consecuencia del peculiar Gobierno gaditano es el retorno al cantón. De no ser por otras instituciones, que mantienen un concepto más amplio de nuestra memoria histórica, este Ayuntamiento permanecería aislado del mundo, absorto en sus menudencias, imaginando que la vida se limita a las discrepancias entre José María González y Martín Vila, o a las negociaciones con Fran González para que le apoye. Por otra parte, si no hay dinero para atender a los vecinos de los barrios de Intramuros y Extramuros, pensar en las relaciones con Iberoamérica suena como a extraterrestres. Menos mal que Cádiz es tan americana como europea.
ERA un secreto a voces en la calle San Gregorio: el Cristo de la Conversión del Buen Ladrón, de la Hermandad de Montserrat, presidirá el via crucis de las cofradías de Sevilla en 2019. Estaba tan claro como la elección de Charo Padilla para ser la primera pregonera. No hay nada como convocar elecciones del Consejo para que se pongan de acuerdo, pues están más preocupados por otras votaciones. El vía crucis de 2019 lo organizará otra Junta en el Consejo y otra Junta en Montserrat, ya que ambas corporaciones tienen elecciones por medio. Sin embargo, es lo de menos. Lo de más es que el acto penitencial de Cuaresma estará presidida por una extraordinaria imagen, quizá no suficientemente realzada en la devoción popular. Y se puede añadir que así comienza el Año de Juan de Mesa. Un año muy importante, otro año artístico, como el de Murillo.
A lo largo del tiempo, desde el siglo XIX, la izquierda gaditana se ha expresado con tres ideologías, que ahora están representadas en el Ayuntamiento. El PSOE encarna la herencia socialdemócrata, Izquierda Unida y los grupos afines la herencia comunista pecera, y Podemos la herencia anarco libertaria que llaman anticapitalista. Los tres partidos padecen una crisis de identidad ante las elecciones municipales, en la que vuelven a jugarse la mayoría. Esta vez sin que se presente como rival Teófila Martínez, su bestia negra en las postrimerías del siglo XX y principios del XXI. De modo que la excusa de “Vamos a echar a la Teo” ya no la tienen.
A la sombra del nuevo centro comercial de Torre Sevilla, se ha reconocido públicamente que su vecino de la Plaza de Armas está fracasando. Adif lo montó con altas pretensiones, como en otras estaciones españolas. Ahora parece que lo quieren revitalizar. De momento, van a licitar la restauración de la fachada. No descartan encargar la gestión del centro a una nueva empresa. Se aferran a su última oportunidad: creen que la inauguración de Torre Sevilla les puede beneficiar; o al menos ayudar para que se reparta el pastel de las tiendas.