CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

A falta de tranvías a Santa Justa, buenos son metros. El PSOE, el PP y Ciudadanos están a favor de ampliarlo en tres líneas más. Pero no hay forma de conseguirlo. Termina otro año sin que se vea un obrero, una tuneladora, ni siquiera una valla publicitaria para el comienzo de las obras. Es traumático. Zoido no lo consiguió y Espadas tampoco. Adiós, 2018, adiós. Tampoco ha sido el año del Metro. Y en esas, muchos sevillanos se siguen preguntando: ¿cómo se hace un Metro? Respuesta: como lo hacen los que saben hacerlo. Por ejemplo, en Shanghái de la China.
TERMINA el año 2018 para el Cádiz con buenas sensaciones. Después de un bache que le llevó a la zona de descenso, se recuperó y llegó una racha triunfal de ocho victorias en nueve partidos, que lo han catapultado al sexto puesto, en posición de eliminatorias de ascenso. En la temporada pasada, llegó hasta la Semana Santa de 2018 con opciones de ascenso directo. Recordemos que el Lunes Santo estaba compitiendo directamente con el Huesca, que ascendió. Eso es historia, pero sitúa. El ascenso a Primera depende de muchos detalles, de cierta dosis de suerte, y por supuesto de la competitividad.
ESTABA claro que el PSOE iba a tener un mal perder en Andalucía. Existen antecedentes históricos de que ponen el ventilador contra el adversario cuando algo no sale según sus intereses. Fue lo que sucedió cuando el pacto entre el PSA de Rojas-Marcos y la UCD, en la famosa escena del sofá con Martín Villa, para desbloquear el referéndum del 28-F, que se perdió en la provincia de Almería. Alfonso Guerra lo presentó como una traición a Andalucía. Pero decir que el acuerdo que convertirá a Moreno Bonilla en presidente andaluz es el pacto de la vergüenza, como repiten en plan loro Susana Díaz y el ministro sanchista José Luis Ábalos, es para reírse a carcajadas. Mira quién habla.
EN la ciudad de Cádiz, siendo los últimos días del año 2018 (tercero de la era de Kichi), siguen apareciendo problemas de los más trascendentales. El último es el de la carpa. Volvemos a tener un importante debate ciudadano, acerca de dónde debe situarse. Por asuntos de menor enjundia, en los primeros tiempos del nuevo líder, organizaban mesas. Se entiende que mesas de trabajo, a donde sentaban a importantes hijos de la ciudad; no van a ser mesas para comer cigalas y langostas, como en el franquismo. Ahora las mesas están en decadencia, excepto en el Parlamento; y las consultas electrónicas han quedado mal vistas tras el fin de las barbacoas. Por lo cual faltan reaños (forma fina de decirlo) para hacer lo que conviene: cargarse la carpa casposa.
CONOZCO a sevillanos y sevillanas, que son de derechas de toda la vida, que siguen diciendo que votarán a Juan Espadas, el candidato del PSOE a la Alcaldía. A pesar del pacto de Gobierno para la Junta de Andalucía entre el PP de Juanma Moreno y los Ciudadanos de Juan Marín. A pesar del auge de Vox, que algunos ilusos dicen que es el partido del Polígono Sur, pero que en realidad obtuvo sus mejores resultados en Los Remedios. A pesar de lo que están formando los socialistas andaluces, demonizando al centro y la derecha por pactar con la extrema derecha, como si ellos nunca hubieran pactado con la extrema izquierda. Y en esas aparece Juan Espadas, cumpliendo lo que pactó con Beltrán Pérez y Javier Millán, y aprueban la bajada de impuestos para 2019 en Sevilla, así como la congelación de tasas. El PSOE consigue el apoyo del PP y Ciudadanos, mientras en las Cinco Llagas, se miran con odio.