CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

SER político en Cádiz es como ser profesor de Matemáticas: se pasan la vida haciendo cuentas. Casi nunca cuadran, que es lo peor. Después de las elecciones andaluzas, en todos los partidos están calculando. De modo que dentro de seis meses vamos a tener unas elecciones municipales, que a día de hoy son imprevisibles, pero que darán mucho que hablar. Vuelvo a decir que el margen de sorpresas es muy amplio y que el efecto Kichi puede ser para bien o para mal. Ahora los de Ganar han elegido a sus dos concejales, Martín Vila y Eva Tubío, para que repitan en cabeza de la lista. ¿Será unificada con Podemos? Esas cuentas de la lechera comenzaron en 2015, y aún siguen.
EN las pasadas elecciones andaluzas consiguieron representación cinco partidos (PSOE, PP, Ciudadanos, Adelante Andalucía y Vox). En realidad son más, porque Adelante aglutinaba a Podemos e Izquierda Unida, con el añadido cuasi simbólico de Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza. Pero en la circunscripción electoral de Sevilla se presentaron otros 10 partidos que no obtuvieron representación. Son los irreductibles de la política, los últimos románticos de la ideología, los defensores de la ortodoxia minoritaria. En ellos militan personas poco conocidas, que competían con listas encabezadas por Susana Díaz, Juan Antonio Marín Juan Ignacio Zoido, Antonio Maíllo o Francisco Serrano.
ME gusta ese nombre, ‘Los técnicos acojonaos’. Es ideal para una chirigota. ¡Anda que no le podía sacar la puntita a eso el Selu, si se lo propusiera! A nuestro alcalde de Cádiz, José María González, le sale el carisma carnavalero hasta sin querer; es que lleva a Kichi dentro, como si lo hubieran parido. Y así, tiene salidas para todo. Le preguntan por el alumbrado navideño de Cádiz, que está otro año en el camino de ser pueblerino, para no variar, y dice que no habían iluminado todavía algunas calles porque los técnicos están “acojonados”. La judicialización tiene la culpa. Tanto denunciar por denunciar, tanto ir a los tribunales... Van a confundir a los jueces con los jurados del Gran Teatro Falla. Ya sólo falta llevarlo a don Cicuta.
SE trata a los chinos en Sevilla con una doble vara de medir. Según lo que compren, es bueno o es malo. Cuando se dedicaron a buscar locales para abrir comercios, con material procedente del polígono de Cobo Calleja, de Fuenlabrada (Madrid), la gente empezaba a santiguarse. Iban a acabar con el comercio tradicional. Estaban subiendo los precios de los locales por culpa de los chinos (lo mismo que dicen ahora del jamón, que también se va a encarecer porque los chinos lo pagan más caro), y así, hasta que llegó la crisis del comercio chino-sevillano por causas que sería prolijo explicar. Y hasta que el poco comercio local superviviente y los mercadillos empezaron a vender lo mismo que el Corazón chino de la calle Puente y Pellón.
SE les debe reconocer a los dirigentes de la Sepi y Navantia que van a hacer una reconversión con arte en los astilleros de la Bahía. En la propuesta para el futuro van a reducir los 1.600 puestos de trabajo fijos existentes a unos 1.300. Se pierden 300 empleos. Pero va a pasar prácticamente desapercibido porque se darán tres condiciones estupendas. Una es que la plantilla nueva será de más calidad y más rejuvenecida (lo que significa que la actual es de menos calidad y más vieja). La segunda es que van a prejubilar, a los 61 años, a casi todos los sindicalistas actuales y a los que más protestan, en general (a diferencia de otros tiempos, cuando hubo prejubilaciones de cincuentañeros). Y la tercera es que gobierna el PSOE de Pedro Sánchez, con el auxilio de Podemos, por lo que ya no es igual que cuando gobernaba Rajoy. La izquierda hace las reconversiones y la derecha se lleva las ovaciones.