LAS celebraciones de Emporio del Orbe tienen una parte cultural que resulta interesante. Por ejemplo, la exposición del patrimonio religioso, en la Fundación Cajasol, cuyos comisarios son Lorenzo Alonso de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
ADEMÁS del tranvibús, en Sevilla aún existe el tranvía. No se sabe qué es más difícil: que un camello pase por el ojo de una aguja, que Andalucía supere la media europea en el informe PISA, o que un tranvía llegue a su parada final de la plaza Nueva. Cada…
UNA vez más se ha visto la hipocresía de los políticos con las alertas en los teléfonos móviles. Cuando no se envía, parece que la responsabilidad de una catástrofe natural es de las autoridades. Pero cuando se envía, y el pueblo incrédulo no hace caso, o cuando las autoridades no…

LA despedida del Juan Sebastián de Elcano, que inició ayer en Cádiz su crucero de instrucción, es uno de los últimos testimonios que sobrevive del Cádiz militar, que también se está perdiendo. Esta ha sido una ciudad militar en los últimos siglos. Especialmente desde final del XVI, cuando el ataque del conde de Essex con los ingleses en 1596 demostró que era vulnerable. Después, en los tiempos de su esplendor comercial, fue el puerto más importante de España porque estaba bien defendido. Sin una protección adecuada, tampoco hubiera sobrevivido la ciudad al asedio de los franceses, a principios del siglo XIX; ni se hubieran trasladado aquí las Cortes, ni se hubiera aprobado la Constitución de 1812, ni nada de eso. Por resumir: Cádiz prosperó, gracias a que era una ciudad militar, resguardada por murallas, baluartes y castillos, con cañones orientados hacia donde hiciera falta.
DEMASIADOS apuros para vencer al Rayo Vallecano. Demasiados porque este partido debió quedar resuelto antes del descanso. En la primera parte el Cádiz dispuso de ocasiones para haber conseguido al menos dos o tres goles. No fue así, y casi se estropea el resultado, en una segunda parte conformista. Otro rival posiblemente hubiera puntuado si le juegan así. Pero este Rayo Vallecano es una sombra de lo que fue. Como no reaccione a tiempo, pueden acabar en el pozo de la Segunda B. Por el contrario, el Cádiz ya sólo mira hacia arriba. Bueno, hacia las eliminatorias de ascenso, porque Levante y el Girona ya están casi ascendidos.
CADA partido tiene sus costumbres. Las respeto profundamente, pues allá ellos. En el PSOE siempre han existido familias, desde los históricos y los renovados que empezaron en Suresnes, o después con los felipistas y los guerristas. En Cádiz aún se conocen más familias. Algunas contaron con apellidos que procedían del franquismo, pero que les salieron los niños puño en alto; y otros que se apuntaron a ver de qué familia me hago, según las orientaciones del levante y el poniente. Todos no tenían familiares en Alcalá o en Chiclana, aunque no era raro. Así se ha llegado a lo de ahora, que es lo mismo de antes, pero con otras adhesiones. El PSOE de Cádiz City, además, es más intenso que en el resto de España. Pues aunque en casi todas partes han gobernado los ayuntamientos, antes o después, aquí no ganan unas municipales desde hace 26 años. Un cuarto de siglo. Eso también se nota.
EN los tiempos de las viejas cofradías (por decirlo con lenguaje político), predominaba la teoría evangélica de que la mano izquierda no debía saber lo que hacía la derecha; o al revés, si eras zurdo. La transparencia no estaba de moda. Las cuentas sólo se presentaban en los cabildos para conocimiento de los hermanos. Tampoco se publicaba información detallada de los recursos que las hermandades destinaban a sus bolsas de caridad. Quizá fue el Gran Poder una de las pioneras en aportar datos, coincidiendo con un sustancial incremento de fondos para ese fin.
OTRA vez un duelo fratricida sevillano. Otra vez la Sevilla dual. Otra vez unos dicen blanco y otros negro. O rojos o verdes. Otra vez las dos Sevillas se retan a duelo, esta vez por los veladores. Unos a favor porque crean empleo para 4.400 camareros, según dicen. Otros en contra, porque estorban al peatón y se apoderan de la ciudad histórica. Juan Espadas sacó el cuchillo y se metió en la pelea a mesa y mantel. No sabe dónde se ha metido. Amenazan con los tribunales. Puede que la desconexión del velador acabe en el Constitucional, que es el fin de las mejores broncas.