SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

HUBO una calle Columela en Cádiz que no se parecía a la de ahora: la de Crédito Rucas, el Bazar España, Vicente del Moral, el bar Madrid o la librería Cerón, por citar sólo algunos comercios. El tiempo se los ha llevado a todos por delante. Puede que las siguientes generaciones recuerden a esta calle por Zara, Mango, Springfield, Women’secret y esos establecimientos que existen en todas las ciudades. Detrás de ese cambio comercial está el devenir de muchas familias, las generaciones que abandonaron los comercios heredados de sus padres; o simplemente la ruina de los años, las deudas que agobiaron. Con frecuencia nos invade una nostalgia por lo que perdimos. Aunque quienes más se lamentan suelen ser los que jamás compraron nada en esas tiendas.
PERDIÓ su vida para que otros la salvaran. Socorrió a los necesitados. Cumplió con su deber hasta el sacrificio personal. Era un cabo primero de la Guardia Civil, de 53 años, uno más, llamado Diego Díaz. Ayer fue honrado en Guillena, en un sepelio solemne, cargado de emociones, al que asistieron autoridades que no le conocían, junto a vecinos que sí le conocían y familiares que le han llorado. Su féretro fue paseado a hombros de guardias civiles, recubierto con una bandera de España, mientras en el aire de una mañana de marzo (fría aunque soleada) los sones de la marcha fúnebre de Chopin rompían el silencio en fragmentos. Honor y tristeza ante lo inevitable.
EN lo referente al agua, en la provincia de Cádiz pasamos de un extremo a otro. Hace apenas un mes, en febrero, se alertaba de la escasez de agua embalsada, ya que estaban a menos del 40% de su capacidad. Se hablaba de sequía, Un mes después, con los temporales Emma, Félix y Giselle por medio, resulta que los embalses están al 70%, y con algunos largando agua; mientras que el río Guadalete baja muy crecido y se han lamentado inundaciones parciales que han obligado a cortar carreteras. Puede parecer normal, porque ha llovido mucho, pero no lo es. Se ha confirmado que en el entorno de Jerez, sus pedanías y la Sierra existe un riesgo de inundaciones demasiado elevado.
YA no hay televisión municipal en Sevilla, pero como si la hubiera. Fue el anterior alcalde, Juan Ignacio Zoido, quien cerró Giralda TV, que alcanzó sus días de gloria con el alcalde Monteseirín. A Zoido le pareció un derroche, se la cargó, y poco tiempo después se quedó sin ocho concejales de los 20 que tenía. Un alcalde sin televisión pierde mucho poderío. Zoido se ha tomado la revancha como ministro televisivo. Será por eso que a Espadas le ha dado por llenar Sevilla de cámaras de televisión. Dice que son para el tráfico, pero no se le escapará un detalle. ¿Y las que grabarán la Semana Santa? Menudo desperdicio, tener todo lo que pasa y que no lo veamos.
HASTA no hace tanto, el 19 de marzo, festividad de San José, que ayer celebramos, no era sólo el día del Padre, sino también el día de la Pepa. Ahora al padre se le considera machista (aunque sea más feminista que Simone de Beauvoir) porque es el símbolo de la cultura patriarcal. Y a La Pepa liberal se la considera arcaica y facha, para los gustos de la nueva política indignada. Por lo que el 19 de marzo se ha quedado como el día de la Provincia. Se festeja en la Diputación. Así el acto lo organiza Irene García, y viene Manuel Jiménez Barrios como vicepresidente de la Junta, y los premios se entregan con corrección política, procurando que estén representadas todas las comarcas gaditanas, igual que están todas las provincias en las medallas del 28-F de Andalucía.