CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

ANTES de que aterrizara Pedro Sánchez en la Moncloa, estábamos en pleno debate sobre el turismo de lujo y el turismo de chanclas. No lo olvidemos. Sin dudar de los matices, deberíamos entender que es tan real y confuso como la vida misma. Se conocen casos de ricos con chanclas (las hay de Louis Vuitton y de Chanel, entre otras marcas, algunas incluso con pedrería preciosa), por lo que puede ser engañoso. Lo mismo pasa con los vaqueros rotos y agujereados, que antes eran prendas de mendigas y ahora los lleva hasta la reina Letizia cuando sale por Chueca. Y lo más importante es que no sucede sólo con los turistas, sino que también se puede extender a otras tribus urbanas. A los concejales de Sevilla, pongo por caso. Hay ediles de lujo (algunos incluso llegaron a ministros o presidenta de la Junta) y ediles con chanclas, mochilas y camisetas.
AHORA viene lo peor para Pedro Sánchez, que es ejercer como presidente del Gobierno. Viendo su aspecto de “euforia contenida” (tras prometer sin Biblia ni Crucifijo), se comprende mejor lo que ha pasado. En realidad, él no esperaba ser presidente, sino conseguir que Rajoy dimitiera. Y Rajoy sí quería ser presidente, pero no estaba dispuesto a dimitir antes de que lo echaran. Los dos jugaron sus cartas sin reparar en las consecuencias de las estrategias equivocadas. Lo peor no es que uno ha fracasado y al otro le pueden quedar meses, sino que están en el camino de hundir a sus partidos. El PP y el PSOE han protagonizado la política de las cuatro últimas décadas, pero tienen un problema de liderazgo.
SEAMOS sinceros: el Cádiz no se ha merecido disputar las eliminatorias de ascenso. Con esta plantilla, este entrenador y esta directiva era utópico ascender a Primera. La plantilla está descompensada, y ha llegado arrastrándose al final de temporada. El entrenador es de costumbres conservadoras, sirvió para amarrar la permanencia, pero después se le ha ido el ascenso por un pésimo final. La directiva está dividida, con Vizcaíno y Pina a la espera de la última batalla. Eso también se sabía. Así que en la última jornada pasó lo de siempre. A unos se les queda cara de tontos y a otros de listos.
DESPUÉS de la moción ha sido elegido presidente Pedro Sánchez, y nadie sabe lo que va a pasar en España. Pero atención a las jugadas, que eso puede llegar hasta el último rincón; o sea, a Cádiz. A partir de la toma de posesión del presidente y sus nuevos ministros cambiará la política municipal. Por ejemplo, no podrán decir que las playas no se arreglan por diferencias de criterios entre Costas y la Junta, ya que ambos organismos estarán gestionados por el PSOE. Y dándose la circunstancia de que el líder del PSOE gaditano, Fran González, es del mismo sector que el nuevo presidente del Gobierno. No es como los susanistas, sino uno de los fieles. Igual que Rafael y José María Román. ¿Les tocará algo en el reparto?
LA precampaña municipal funcionaba barrio a barrio, bulevar a bulevar, árbol a árbol, rata a rata, y cosas así. Se hablaba de turismofobia y apartamentos turísticos. Pero, de repente, se acabó lo que se daba. Al llegar Pedro Sánchez a la Moncloa y desahuciar a Mariano Rajoy, no se sabe lo que puede pasar en España. Nadie lo sabe, aparte de las especulaciones. Pero sí se sabe que tendrá una repercusión en Sevilla, que influirá, en algunos más que en otros. Por ejemplo, con el cambio de ministros, el Metro pasará a depender única y exclusivamente del PSOE, igual que todas esas asignaturas pendientes en los presupuestos generales que van a respetar.