AL Papa suelen visitarlo en el Vaticano los obispos. También recibe a los jefes de Estado y a Yolanda Díaz si lo solicita. Pero es más raro que lo visiten…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DOS mujeres encabezarán las listas del PP y el PSOE para las elecciones andaluzas en Sevilla. Patricia del Pozo será número uno en la candidatura del PP y María Jesús Montero en la del PSOE. Se daba por supuesto que María Jesús, como candidata socialista a la presidencia de la…
CREÍMOS que el progreso del ser humano consistía en que no hubiera guerras, pero ya lo ven. Ha sido interesante que unos astronautas vean la cara oculta de la Luna. Por suerte, allí no vive ninguna civilización a la que exterminar en una noche. Donald Trump y Benjamín Netanyahu se…

LA incertidumbre de la política nacional se refleja en Cádiz. Puede condicionar, negativamente, para 2018. En los momentos actuales, tras las elecciones del 21-D en Cataluña, los principales partidos españoles afrontan una crisis de identidad, cada uno con sus circunstancias. Pero, en conjunto, se traduce en unas dudas sobre el futuro que les llevan a no arriesgar, a no dar pasos en falso antes de tiempo. Falta casi un año y medio para las elecciones municipales de 2019. En contra de lo que se esperaba, es probable que PP, PSOE y Ciudadanos sigan sin dar a conocer sus alcaldables, al menos a corto plazo. Esta situación podría beneficiar a Podemos, que tiene al alcalde González, pero su gestión cae por su propio peso. Sin olvidar que se deben replantear muchas cosas entre las familias podemitas.
SE recordará a don Manuel Olivencia como un sabio del siglo XX y parte del siglo XXI. Se le recordará con el don por delante, como título de una estirpe, de un señorío intelectual que en general se ha perdido con el tiempo, hasta resultar rarísimo. Igual que Clavero Arévalo y otros míticos profesores de la antigua Facultad de Derecho, consagraron su vida a la Universidad, pero no como un medio burocrático de vida, sino como un modo de enseñar y crear discípulos. Entre ellos, estuvieron significativos políticos de la Transición. Ese carisma de maestro se le fue acrisolando, aún más, con el pasar del tiempo. Pero nunca fue un viejo profesor, porque en Olivencia todo era actual, vivo, quizá permanente.
PUEDE que no haya sido un annus horribilis, pero sí bastante nefasto para ciertas cuestiones. Se dirá que España va bien en la economía, con un crecimiento sostenido en el entorno del 3% anual (del que sólo se benefician algunos, por cierto); pero España va bien jodida en la política, con un problema territorial en Cataluña que ya es una auténtica pesadez, y que ha convertido a un payaso como Puigdemont en un personaje internacional. Por culpa de quienes no lo han evitado a tiempo. También fue el año en que el terrorismo yihadista volvió a asesinar en España, en un lugar tan emblemático como las Ramblas de Barcelona. Cuando se habla del descenso del turismo en Cataluña, se olvida aquel ataque terrorista, que también ha perjudicado. A un extranjero le importa un pimiento si las tiendas están rotuladas en castellano o en catalán, sino que huyen de los sitios de riesgo.
LA muerte inesperada de José Antonio Valdivia Bosch se ha llevado por delante a uno de los grandes precursores del Carnaval de hoy en día. Para bien y para mal. No tanto por sus éxitos como autor, que en general fueron discretos (aunque algunos interesantes), sino porque inventó algo que se ha puesto de moda: el dirigente carnavalesco. Igual que ha sucedido después con Miguel Villanueva, se convirtieron en líderes del colectivo del Carnaval y obligaron a las corporaciones municipales a negociar y verlos de otro modo. Eso le granjeó a Valdivia grandes apoyos y grandes odios carnavalescos, que son una forma gaditana de la hipocresía.
ESTA noticia también parece una inocentada. Menos mal que el pacto lo han presentado un día después. Varias veces se ha publicado que el proyecto de las Atarazanas ya tenía consenso. Pero no había manera de que se cerrara. Ayer la Junta, el Ayuntamiento, la Fundación La Caixa y la asociación del patrimonio Adepa lo sellaron y explicaron. Es lógico que Miguel Ángel Vázquez, Juan Espadas, Rafael Herrador y Joaquín Egea estuvieran satisfechos. Antes, en esas circunstancias, se diría que habían fumado la pipa de la paz. Pero ya no se ve fumando pipas ni a Rajoy.