SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA mala suerte ha entrado en la política. El presidente de la comisión que investiga el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, dijo que fue un “accidente fortuito, con una carga enorme de mala suerte”. Y tenía un fondo de razón. Si uno de los trenes hubiera pasado por el…
UNO de los problemas de la extrema derecha y la extrema izquierda es que quieren ser más papistas que el Papa. En principio, eso no es malo, pues significa que esa religión sigue interesando a los dos bandos. Lo que pasa es que la doctrina católica es aplicada por unos…

LA provincia de Cádiz afronta una situación de emergencia extraordinaria. La Junta decidió ayer desalojar Grazalema al completo ante el riesgo de movimientos sísmicos por la acumulación subterránea de agua, tras las lluvias torrenciales. Una medida insólita, para un riesgo excepcional. En Grazalema están estos días unas 1.200 personas. También hay desalojos en otros municipios de la Sierra y peligro de desbordamiento del río Guadalete por los desembalses de los pantanos de Arcos y Bornos. La Sierra, desde Ubrique a Arcos, está sufriendo las graves consecuencias de Leonardo, que se ha sumado al tren de borrascas. Hay temor a lo que ocurra con las lluvias que anuncian para mañana, que podrían ser intensas. Y llueve sobre inundado.
NO nos damos cuenta, o será que ya importa menos, pero desde aquella pandemia del Covid 19 nos hemos habituado a los confinamientos. Ayer Andalucía se quedó virtualmente confinada, por culpa de la borrasca Leonardo. Con motivos justificados, por supuesto. La gente estaba criticando que el miércoles de la semana pasada no habían suspendido las clases en los colegios. Y aquel día en Sevilla llovió bastante, con una ventolera considerable, y hubo problemas de movilidad. Así que ayer Antonio Sanz, consejero para todo, sabía que más vale prevenir que curar.
CON el tren de borrascas que se ha formado, la alerta roja y el diluvio universal que anuncian en Grazalema, parece que hay una conspiración contra Cádiz. La gente está distraída con el Carnaval y resignada a las desgracias. Pero la realidad es que el aislamiento de esta provincia se pasa de los niveles admisibles. En Cataluña tienen montado un tren de protestas por los Rodalies y la lentitud del AVE entre Madrid y Barcelona. Pero si allí hubiera coros, comparsas y chirigotas, en vez del Orfeó Catalá, collas de sardanistas y los xiquets castellers, seguro que estarían poniendo el grito en el cielo, criticando al Gobierno de España que tiene la culpa. Pero bueno, eso es anecdótico. No se arreglan los problemas dando el cante, sino con soluciones.
CON el lamentable episodio del ciclo de conferencias de la guerra civil en Sevilla, se ha comprobado que la extrema izquierda es más sectaria y totalitaria que la extrema derecha. Eso no significa ensalzar a la extrema derecha, sino que la extrema izquierda es un lobo que juega a ser oveja. Salvo excepciones, son intransigentes y boicotean a los que no piensan igual que ellos. Es decir, no son democráticos, ni están a favor de la libertad de expresión. Y es una pena que algunos escritores, a los que se les presupone una cierta intelectualidad, se comporten así. Incluso en los años de sangre y fuego hubo gestos más amistosos.
EL PSOE sanchista no estaría gobernando sin los resultados de las elecciones en Cataluña y el País Vasco. En el resto de España, el PP ganó claramente. Y con el apoyo de Vox sumarían mayoría absoluta. Por eso, Pedro Sánchez sabe que para seguir debe contentar a los partidos catalanes y vascos que le apoyan. Y más aún ahora, cuando la horrible gestión ferroviaria del Gobierno ha propiciado una gran indignación en Cataluña. Por el servicio caótico de Rodalies y por el AVE, que está tardando cinco horas desde Madrid a Barcelona, tras la reducción de velocidad. Así pues hay que buscar más privilegios, que sirvan como cortina de humo. Y regalías y prebendas y más sueldecitos a los amigos, para que le mantengan en la Moncloa.