EL trágico accidente en Urda (Toledo) ha mostrado la marginación que sufre Andalucía, entre otras consecuencias. El Ministerio de Transportes la ha perjudicado con dureza en los últimos años. Más…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DIGNIDAD no es acusar del accidente de tren de Urda (Toledo), con 69 muertos, a un trabajador del centro de control de Atocha apenas dos horas después del siniestro. Dignidad no es filtrar las grabaciones de lo que se habló en el control, para que se vea quien es el…
EL AVE ha muerto. EL AVE murió con 69 difuntos más y decenas de heridos, algunos de los cuales han quedado mutilados, o con lesiones difíciles de recuperar. Es triste recordarlo cuando ha llegado el día de Todos los Santos y mañana es el de los Fieles Difuntos, cuya lista…

TODOS los años, en la Punta de Diamante, ocurre un portento. Aparece una Mujer vestida de sol, con la plata de la luna a sus pies, y sobre su cabeza el oro de una corona de estrellas. Esa Mujer es la Virgen de los Reyes. Así se la describe en el Apocalipsis. A las ocho, a esa hora aún temprana de la mañana, han repicado las campanas de la Giralda y ha salido por la puerta de Palos. Después de recorrer las gradas de la calle Alemanes, revira en la posa segunda, en la esquina de la Avenida con la calle antigua de la Mar. Es ahí cuando el sol ya se ha levantado de las tinieblas para vestir a la Mujer, y se asoma sobre el Palacio Arzobispal. Desde el fondo, cuando la Virgen se vuelve, no se alteran los silencios profundos. Ahí la luz del sol baja del cielo, baña su rostro, y el Niño muestra su gran poder al mundo. Es la Reina de los reyes. Y tiene todas las gracias mediadas, iluminadas en ese rostro, para que se le concedan en ese momento a Sevilla, que se abre como puerta del cielo.
HUBO un intento, que no prosperó, para batir el récord Guinness de las barbacoas. Al final, las barbacoas perecieron en el intento. Pero ahora es mejor: podemos batir el récord Guinness de echar entrenadores de fútbol. En apenas cinco meses (con las vacaciones por medio), el Cádiz ha echado a tres entrenadores: Gaizka Garitano, Sergio González e Imanol Idiákez. Puede ser que el cuarto entrenador, Albert Celades, no se coma los polvorones, como se decía antes; o ni siquiera los huesos de santo en noviembre, el mes de los difuntos. Con la trilogía de eclipses, que ya ha comenzado, están ocurriendo fenómenos que nunca vimos.
YA no saben qué inventar para distraer a la gente y ocultar las presunciones de inocencia. En apenas 17 años, hemos pasado de la conjunción astral, que llenaría de luz el mundo, al eclipse total, en el que vamos a tapar el sol. O lo que es igual. Hemos pasado de Zapatero como líder carismático del progresismo a Zapatero con aquellas joyas ocultas, y en riesgo de acabar como Ábalos y Cerdán. La conjunción de 2009 fue anunciada por Leire Pajín, entonces secretaria de Organización del PSOE, cargo en el que relevó a Pepiño Blanco, otro fenómeno del planeta Ferraz.
PEDIR perdón, como tantas buenas costumbres, tiene influencias de la educación católica, arraigada en nuestra sociedad desde siglos pretéritos. Para que los pecados sean perdonados hacen falta cinco requisitos: examen de conciencia para asumir lo que se hizo mal, arrepentimiento, propósito de la enmienda para no reincidir, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia. Se considera que pedir perdón, cuando se perjudica a alguien, es un ejemplo de buena educación. Y está escrito que se debe perdonar no solo siete veces, sino “hasta setenta veces siete”, según le dijo Jesucristo a Pedro.
AL Trofeo lo están matando a cámara lenta. Los de la memoria democrática ya ni siquiera piden que le cambien el nombre. Se sigue llamando Trofeo Ramón de Carranza, como en 1955, cuando lo inventó el alcalde José León de Carranza. Construyó un estadio nuevo, al que se mudó el Cádiz CF, y creó un Trofeo, pero no permitió que lo jugara el club de la ciudad. ¿Por qué? La idea del alcalde era que lo disputaran equipos de primer nivel nacional e internacional. Y al Cádiz no se lo permitieron hasta que ascendió a Primera División, en 1977. Esa historia es conocida. Se apunta sólo para recordar que lo de este año no es el Trofeo de los trofeos, no es el Carranza. Es un mamarracho, que dirían algunos políticos.