APROVECHANDO que no funcionan los trenes, dicen que está pasando un tren de borrascas. Las lluvias torrenciales y los vientos huracanados suelen coincidir en Cádiz con el concurso del Carnaval.…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
FALTAN sólo dos días para que se termine enero, el mes más triste del año en Sevilla. Puede que algunos no compartan esta afirmación y piensen que otros meses le superan en tristeza. Hay elementos alegres en enero, que comienza con las fiestas de Año Nuevo, las 12 uvas y…
EL PSOE sanchista no estaría gobernando sin los resultados de las elecciones en Cataluña y el País Vasco. En el resto de España, el PP ganó claramente. Y con el apoyo de Vox sumarían mayoría absoluta. Por eso, Pedro Sánchez sabe que para seguir debe contentar a los partidos catalanes…

A la gastronomía sevillana la tienen discriminada en las guías, así se encomienden a Dios o al diablo. En la Guía Michelín, Sevilla y su provincia se quedaron entre las peores de Andalucía. Y lo más chocante es que la Guía Repsol ha inventado este año unos soletes de Navidad para repostería de conventos de clausura españoles, en los que han incluido a 27 de la península y las islas. Entre ellos, sólo uno de Sevilla y su provincia: el de las jerónimas de Santa Paula, del que destacan que son especialistas en “elaboraciones frutales, como las cremas, las mermeladas y las gelatinas”. Y los dulces de membrillo, se podría precisar, que junto a las mermeladas es lo que les ha dado más fama.
PODRÍA escribir (y lo escribo) que el alcalde Bruno progresa adecuadamente, en materia de iluminación navideña en Cádiz. Puede que la de este año sea la mejor del siglo XXI, a pesar de las quejas por la plaza Mina y la calle Valverde. Siendo un dato positivo, no era de una dificultad extrema, ya que en los tiempos de la alcaldesa Teófila lo cuidaba con moderación más bien austera, y en los tiempos del alcalde Kichi se practicaba el oscurantismo navideño y hasta alguna vez no se iluminó a tiempo. Hay que tener en cuenta que a los aguafiestas que no celebran la Navidad no les gusta que se iluminen las calles. Creen que los demás se deben sentir tan tristes como ellos. Y a los fariseos que dicen que ese dinero se podría dedicar a los pobres se les puede recomendar la lectura del Santo Evangelio según San Lucas. En el pasaje del frasco de perfume de la Magdalena, donde se responde a ese asunto con palabras de Nuestro Señor Jesucristo, cuyo natalicio se celebra.
TENER un hijo es más difícil que escribir un libro y plantar un árbol, en los tiempos que vivimos. Antes no, antes España era diferente. Era un país de reprimidos y reprimidas, según decían los progres de los años 80, que hicieron la revolución sexual con 15 años de retraso respecto al mayo del 69. Pero era un país de familias numerosas. Para ganar el premio de natalidad, había que tener 20 hijos, o algo así, y te invitaban al palacio del Pardo, para una foto con el Generalísimo Innombrable. Las familias eran numerosas a partir de los cuatro hijos. Les concedían ventajas, descuentos, y becas para los estudios. Ahora también hay ventajas, pero no hay hijos. Es verdad que faltan pisos para jóvenes, y ciertos actos no se deben hacer en plena calle, o en un parque.
UNO de los motivos por los que Pedro Sánchez consiguió la presidencia del Gobierno fue el miedo a Vox. La posibilidad de que Alberto Núñez Feijóo necesitara un pacto con Vox para gobernar, según auguraban las encuestas, impulsó el voto del miedo, con una movilización del electorado socialista. Y quizás algún cambio de voto moderado. Le salió bien la jugada, porque le permitió un pacto Frankenstein con los partidos progresistas, o plurinacionales, o lo que sea ese conglomerado que montó para que no gobernase el PP con el apoyo de Vox. Era la línea roja que no se podía pasar, no era ético pactar con la extrema derecha.
LOS michelines gaditanos progresan adecuadamente. La afición gastronómica está en aumento. Cádiz ha quedado mejor que Sevilla en la Guía Michelín. Este año, en el ranking de la guía, ha llamado la atención la inclusión con una estrella de Mare, el pequeño restaurante que tiene el chef barbateño Juan Viu en la plaza de Candelaria. Un lugar que parece ungido por la gracia de las estrellas de los michelines, ya que fue la primera sede de Leon Griffioen, el chef holandés gaditanizado, que logró introducir a la ciudad en el firmamento de la gastronomía, donde se mantiene Código de Barra.