A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

CON motivo de la Misión de la Esperanza de Triana en el Polígono Sur, se ha recordado a los vecinos que salieron de sus barrios hacia los polígonos construidos durante los años del franquismo. Concretamente, que llegaron muchos trianeros, entre ellos los gitanos de las cavas, al Polígono Sur, con las Tres Mil Viviendas, Las Letanías, La Oliva y todo ese entorno. Tampoco es que se trasladara toda Triana al Polígono Sur, de clavo a clavo. Ni allí se fueron a vivir solamente trianeros, ni sólo gitanos. El origen social de los polígonos debería ser estudiado con rigor y objetividad.
AUNQUE los cadistas más rancios creen que el Cádiz CF es el equipo de la ciudad llamada Cádiz, la realidad es diferente. Es el equipo de la capital, sí, pero también de los municipios del entorno de la Bahía. Esto se puede comprobar fácilmente después de un partido. Por ejemplo, el pasado lunes por la noche. A la hora de terminar el Cádiz-Burgos, pasadas las 22:30 horas, un lunes de octubre apenas hay tráfico. Sin embargo, esa noche había circulación intensa en las salidas de Cádiz por los dos puentes y por la carretera de Cortadura. Es decir, que cientos de personas, tras presenciar el partido, se trasladaban a sus domicilios, mayormente de San Fernando, Chiclana, Puerto Real, El Puerto de Santa María, Rota e incluso Jerez, aunque también de otros como Medina Sidonia, Conil o Vejer.
TODA la esperanza cabe en una lágrima, cuando brota en el corazón. O cuando se refleja en la mirada de una Virgen, que muestra en sus mejillas las perlas de un dolor que es verdadero. Entonces se comprende que la Madre de Dios nos mira. Y no está en cuerpo y alma, pero no es sólo una imagen de madera policromada, tampoco es idolatría, sino un mensaje que nos llena de vida, que nos conmueve, que nos salva. Eso vimos el sábado pasado, cuando la Esperanza de Triana acabó su misión y volvió a su templo de la calle Pureza. Su misión, que era repartir esperanzas a la Sevilla más necesitada, a corazón partío, y dejar (entre las dudas y las dificultades) una luz radiante, para saber que nada es inútil a su vera.
EL sanchismo se mantiene en el poder gracias a que ha buscado la división y el enfrentamiento entre los españoles. Los ciudadanos de este país son divididos entre progresistas y reaccionarios (o fascistas), desde una falsa superioridad moral, que señala a los progresistas como los buenos y a los reaccionarios como los malos. Ese enfrentamiento se va moviendo a conveniencia, y afecta a grupos sociales y territoriales. Está demostrado que Feijóo no pudo formar Gobierno en 2023 por el mal resultado con las mujeres, los jóvenes y Cataluña. Esos fueron los puntos más débiles del PP, y lo saben Pedro Sánchez y su batallón de sanchistas y progresistas sumados. Por eso, cuando no hay un problema que les beneficie, lo inventan.
AL principio de la democracia parlamentaria, cuando los políticos se insultaban menos, concedían a los gobernantes cien días de gracia. Tres meses y pico en los que se les permitía aterrizar, antes de ejercer la oposición. Sin embargo, en los tiempos de la democracia atrabiliaria, no se le concede a los gobernantes ni cien segundos de gracia. En menos de dos minutos, ya estaba la oposición andaluza criticando al flamante consejero de Sanidad, Antonio Sanz, por no haber solucionado el problema del cáncer de mama. Y en Cádiz ya se le estaba reclamando la inauguración del nuevo hospital de Puntales. Se ha dicho también que lo han puesto para salvarle la cabeza a Juanma Moreno. Nadie espera que lo pongan para que se lo cargue, pero también para que el SAS funcione mejor.