SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

EL Cádiz cerró el año 2018 en Carranza con un 3-0 ante el Deportivo de La Coruña. Puede que el marcador sea demasiado abultado para el desarrollo del juego. O no. Porque si los visitantes acabaron con un 68% de posesión del balón, el Cádiz volvió a acreditar sus mejores virtudes. Entrega y concentración, firmeza atrás y picardía delante para sacar brillo a la noche. Cuando el partido avanzaba hacia su final con incertidumbre, apareció Manu Vallejo para demostrar que quiere ser un futbolista caro. Final feliz para disfrutar las vacaciones.
EN Cádiz se habla mucho del Gran Teatro Falla, pero se recuerda muy poco a Manuel de Falla. Parece más importante el coliseo (donde se celebra el Carnaval) que el músico gaditano más importante de todos los tiempos, que es también el mejor compositor español del siglo XX. El pasado martes se estrenó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, una composición inédita de Falla. Fue un acontecimiento musical, que en Cádiz ha pasado sin pena ni gloria. En cambio, excuso contar lo que se hubiera formado si canta una comparsa en un teatro de Madrid, como en las presentaciones del antiguo cuartel Conde Duque.
EN estos días todo el mundo aporta su opinión sobre el denominado estadio olímpico de Sevilla, oficialmente estadio de La Cartuja. Por lo común, para decir que fue un despilfarro y una estupidez, y que no ha servido para nada. A pesar de todo lo que se ha visto allí. Al cumplirse en 2019 los 20 años de su inauguración, vuelve a la actualidad. Como yo lo viví de cerca, aprovecho para apuntar que el estadio soporta tantas críticas por un sencillo motivo: es uno, pero no dos. Es decir, que para haber triunfado por todo lo alto, con Juegos Olímpicos o sin ellos, debieron construir dos estadios, para regalar uno al Betis y otro al Sevilla.
ES la segunda vez que pierden. Dos de dos. Con los recursos que ponen los laicones se hacen en los juzgados tirabuzones… A este paso los de Europa Laica se van a arruinar pagando costas de juicios revanchistas y odiosos para nada. Bueno, para que entiendan que Andalucía es la tierra de María Santísima. El Juzgado 3 de lo Contencioso Administrativo de Cádiz ha desestimado íntegramente el recurso contra la concesión de la Medalla de Oro de Cádiz a la Virgen del Rosario y condena a Europa Laica a pagar 6.000 euros en costas del juicio, que es el importe máximo previsto. La Virgen del Rosario podrá lucir la medalla con todos los honores.
VIENDO lo que ha montado Pedro Sánchez con el Consejo de Ministros en Barcelona, se entiende que lo de Sevilla fue una tristeza. Aquí organizó un Consejillo. Para colmo, les llovió. Y se hicieron la foto de mala manera, resguardados en la parte menos bonita de la plaza de España. Las medidas que adoptaron fueron de ya te veré, ni fu ni fa. La gente, que es ocurrente, esperaba un plan de choque. Confiaban en que dijera: vamos a construir tres líneas del Metro, vamos a hacer los túneles de la SE-40, vamos a inaugurar un tren al aeropuerto mucho antes de lo que esperan, como en Málaga y en Jerez... Cosas así. Pero no coló. Le echaron las culpas a la precampaña. Nada de electoralismos, no podemos. Ayudas para las inundaciones. Y, para colmo, les llueve ese día, insisto. ¡Vaya gafe!