TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

EN el Carnaval, cada 20 años, se suele decir lo contrario de lo que se decía. Por ejemplo, cuando el Ayuntamiento era el organizador oficial del concurso del Gran Teatro Falla se quejaban y afirmaban que debían ser los carnavaleros quienes se autogestionaran. Sin embargo, ahora muchos carnavaleros prefieren que lo organice el Ayuntamiento. Se debe entender que no es porque esté Kichi de alcalde, sino que es por la propia institución. Y, además, que para las críticas resultaría mucho mejor. En esto pasa como con el Cádiz CF, el mejor del partido es el que no juega.
LA visita tenía su morbito, en la víspera de San Valentín. Es la primera vez que un presidente de la Junta de Andalucía militante del PP visita en el Ayuntamiento a un alcalde de Cádiz militante de Podemos. Todavía la buena gente les sigue diciendo Juanma y Kichi, respectivamente, lo cual significa que los cargos no se les han subido a la cabeza. Total, si no sigue Kichi, entraría Juancho; o puede que Fran; o el de Ciudadanos, que quizá sea el otro Juanma, un suponer, porque no se precipitan. Aparte de los nombres, lo importante de estas visitas es la lealtad institucional, que todos se prometen. La Junta y Cádiz siempre han sido cono el perro y el gato, gobierne quien gobierne. Hasta cuando estaba de alcalde Carlos Díaz (y en la Junta ya había socialistas) se decía que sus principales enemigos eran los de su partido.
A muchas personas les extraña que Ciudadanos no haya nombrado su candidato a la Alcaldía de Sevilla, cuando apenas falta un trimestre para las elecciones municipales. Todavía es más raro que sin tenerlo designado (no habrá primarias), se supiera que el portavoz municipal, Javier Millán, no sería ese candidato; y que pocos días después de darlo por defenestrado sea nombrado delegado territorial de la macroconsejería de Juan Marín en Sevilla. Torpes han sido, porque pudieron hacerlo al revés (informar primero que lo iban a nombrar delegado y que pasaba a la Junta, donde tiene experiencia como funcionario), en vez de darle primero el palo y después la zanahoria. Aunque el resultado es el mismo: el grupo municipal de Ciudadanos queda descabezado y sin candidato a la Alcaldía.
NO deberían enfadarse en el PP gaditano con La Sexta. Aunque sea un bulo que una parte de los viajeros de sus autobuses a Madrid se colaron con la excusa de Colón, y se fueron a Alcorcón a ver al Cádiz. En realidad, si el partido se hubiera jugado por la tarde, después hubieran ido casi todos, aprovechando el viaje. Pero es verdad que los que iban a Colón en esos autobuses fueron a Colón, con sus banderas, y que los viajeros eran del PP o simpatizantes, pues los conocen y no van colarse ellos mismos infiltrados. Sin embargo, lo que ha pasado con el bulo se entiende perfectamente en Cádiz, porque forma parte de las trolas gaditanas.
SEGÚN ha confirmado él mismo, el próximo sábado han organizado un acto para presentar a Juan Espadas como candidato del PSOE a la Alcaldía de Sevilla. En dicho acto estará apoyado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ex presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Yo le recomiendo al alcalde que suspenda el acto, si todavía está a tiempo. O, como mal menor, que ruegue a los otros artistas que no acudan al evento. Se lo recomiendo más que nada por no tentar a la diosa fortuna; aunque si se quiere arriesgar al descalabro, allá él. Cada cual es dueño de sus destinos, y de jugársela o no jugársela.