TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

LA polémica surgida con la retransmisión de la cantera en Canal Sur es peligrosa para el futuro del COAC. Las exigencias para imponer la presencia de juveniles son excesivas. Perjudicaron al informativo nocturno, que debe ser el espacio estrella de una televisión pública. A cambio de imponer actuaciones en vivo que no interesan a muchos andaluces. Al descontento que provocaron entre el personal de la RTVA se añaden los datos de la audiencia, que en cuartos de final es floja e insatisfactoria. Seamos serios: en el resto de Andalucía, a donde llega la televisión regional, sólo atraen las agrupaciones punteras. Es decir, la final, y si acaso las semifinales.
LA Medalla de Andalucía de Antonio Martín pasará a la historia. Se le ha concedido incluso antes de proclamar oficialmente los premios del 28 de febrero. Se le ha concedido porque la han pedido instituciones, colectivos, cantantes, famosos, carnavaleros, personas de todo tipo (entre los que me incluyo), en plan de aclamación popular, con más de 4.000 firmas. Esto ha sido como un clamor que se ha gestado de abajo arriba, desde la base del pueblo viñero a las autoridades del palacio de San Telmo. Algunos dirán que ha sido un ejemplo de participación, pero también ha sido un por co…razones. Es decir, que se la tenían que conceder, y punto.
EL caso del presunto bonzo, que intentó provocar un incendio y después quemarse en el convento de las Siervas de Jesús, en la calle San Vicente, es curioso. Ha trascendido ahora, aunque ocurrió el 12 de febrero; es decir, dos días después del acto de gamberrismo contra el patrimonio en la iglesia de San Martín. Por supuesto que no tiene nada que ver, es una casualidad. El individuo parece un pirado, más que un pirómano, aunque quedó en libertad tras declarar. Mientras que la pintada incendiaria anarcofeminista fue obra de una chica joven, que se fotografió junto a su hermana y lo subieron a Instagram. Después se asustaron, al ver la repercusión, y acudieron a la Policía junto a su madre. Fue alabada la habilidad de la Policía para descubrirlas, aunque se descubrieron ellas mismas.
ERA un secreto a voces que Teófila Martínez iba a ser nombrada para un nuevo cargo público. Sonó como consejera de la Junta, pero al final han optado por un puesto que le viene como anillo al dedo para su perfil: presidenta de la Autoridad Portuaria de Cádiz y su Bahía. Los responsables de los puertos andaluces dependen de la Junta. Suelen ser cargos reservados para políticos veteranos. Unos han salido mejores que otros. En Cádiz, la labor de José Luis Blanco ha sido bien valorada, aunque algunos proyectos no ha podido culminarlos. Había expectación por ver a quién nombraban el PP y Ciudadanos. Al alcalde de Cádiz le ha tocado el coco del sorteo: Teófila Martínez.
LA gente se lo ha tomado a guasa, y yo también, pero es un asunto muy serio. La coincidencia de la campaña electoral con la Semana Santa abre un escenario insólito. En Sevilla sabemos que esos días son sagrados y merecen respeto. Por supuesto que hay personas a las que no les interesan las cofradías ni sus procesiones. Parte de ellos se van, incluso lejos, como aconsejó cierta señora. Adiós, adiós... El Viernes de Dolores (el día que comienza la campaña) podrán ver cientos de coches entrando en Sevilla, pero también saliendo. Se supone que la mayoría de quienes se quedan es para disfrutar de la Semana Santa (el arte de la penitencia, los gozos de la Pasión), o al menos para no incordiar.