TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

PREVENIR es mejor que curar. La muerte de un joven de 20 años, en las proximidades de El Cuervo, vuelve a poner de actualidad a la carretera N-IV con su larga lista de víctimas. Este joven falleció en un accidente frontal de su vehículo contra un camión. Ya lo he escrito en diversas ocasiones. Los tráficos entre Cádiz y Sevilla necesitan una autovía y una autopista. Con la autopista gratis (a partir de diciembre de este año) seguirán los problemas, si no terminan la autovía de la A-4. Se verá y se comprobará. Algunos piensan con simpleza: nos vamos a ahorrar 15 euros en el viaje de ida y vuelta a Sevilla. Visto así, claro que parece estupendo, pero este asunto tiene otras repercusiones.
PARA la provincia de Sevilla es mucho más importante la terminación de la autovía A-4, en el tramo de Dos Hermanas a Jerez, que el fin del peaje en la autopista AP-4, anunciado para diciembre de este año. Ya lo he escrito en diversas ocasiones. Los tráficos entre Sevilla y Cádiz necesitan una autovía y una autopista. Con autopista gratis, pero sin autovía completa, seguirán los problemas. Se verá y se comprobará. La muerte de un joven de 20 años, en las proximidades de El Cuervo, vuelve a poner de actualidad a la carretera N-IV con su larga lista de víctimas.
UNA de las grandes incógnitas de las elecciones municipales en Cádiz es Ciudadanos. A día de hoy, el partido naranja mantiene un extraño silencio que llama sospechosamente la atención. En otras ciudades no ocurre lo mismo. Se sabe que su candidata a la Alcaldía de Madrid será Begoña Villacís, con unas primarias de trámite. Se sabe que el candidato al que apoyarán en Barcelona es Manuel Valls. En Sevilla no se sabe quién será el candidato o la candidata, pero es seguro que no repetirá su hasta ahora portavoz, Javier Millán, al que han nombrado delegado territorial en Sevilla de la Consejería de Juan Marín (Justicia, Turismo y demás), como final de una larga historia de discrepancias internas. En Cádiz nada se ha dicho oficialmente, lo que ha dado lugar a todo tipo de rumores.
LA presentación del alcalde Juan Espadas como candidato a la reelección fue un acto prescindible. No le beneficia en nada, aunque de aquí a mayo tampoco le perjudicará. Lo más pintoresco es que el protagonista del acto no fue él, sino Pedro Sánchez, que llegaba con las elecciones generales del 28 de abril en el horizonte. También Susana Díaz, que acudía en su nuevo rol de jefa de la oposición andaluza; y con María Jesús Montero patrocinada como nueva estrella tras su defensa de los presupuestos, en la que también cometió algunos despistes graciosos. En el PSOE ya han empezado los movimientos, por lo que pueda pasar después de abril y de mayo.
LA fecha escogida por Pedro Sánchez para las elecciones es una cacicada electoral. Obliga a los españoles a ir dos veces a las urnas en menos de un mes: 28 de abril y 26 de mayo. Una decisión que cuesta alrededor de 130 millones, según las estimaciones realizadas. Si hubiera sido al revés, dirían que la derecha se gasta 130 millones de euros por sus intereses electorales, en vez de dedicarlos al gasto social, la sanidad y la educación. Pero como lo hace el PSOE resulta magnífico, no se lo van a criticar. A eso se suma (después de la intentona frustrada del Domingo de Ramos) que van a utilizar la Semana Santa para la campaña. Un periodo de celebraciones y vacaciones en el que los españoles se interesan poco por la política.