SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

SE ha destacado en el mensaje de Navidad del Rey su llamamiento a favor de la juventud: “La sociedad española tiene una deuda pendiente con nuestros jóvenes”. Algunos dicen que todos los discursos navideños del Rey son iguales, y que Felipe VI dice lo mismo que Juan Carlos I. Y, al final, siempre pasa lo mismo, que el PP y el PSOE, a los que más recientemente se unió Ciudadanos, se muestran a favor de lo que dijo, mientras que a Podemos, IU y a los independentistas nunca les gusta. Yo lo entiendo, porque el Rey nunca dice: “Le vamos a dar la independencia a Cataluña en menos de un mes”. Ni tampoco: “La semana que viene voy a participar en una manifestación con los antifascistas y voy a pintar tres o cuatro escaparates”. Con lo cual el Rey es un hombre de orden.
AUNQUE la fiesta de los Santos Inocentes se celebra el 28 de diciembre, este año la han anticipado. Parece que Herodes estaba con prisas, y mañana mismo, 27 de diciembre, van a elegir la Mesa del Parlamento de Andalucía. Poner la mesa es el primer paso para servir la vuelta de la tortilla. A eso me quería referir. Este año no hacen falta inocentadas, sino que las mejores nos vienen dadas por la realidad. ¿O no es una inocentada que el PSOE pierda la presidencia de la Junta de Andalucía? Si se hubiera publicado hace un mes, en la campaña, no lo hubiera creído nadie.
EL niño sale a las calles, se abriga contra el frío, recorre iglesias muy adornadas, locales comerciales, sedes de fundaciones y empresas, también casas de hermandades. Allí se encuentra con otro Niño, que nació en un tiempo remoto, que vivió en una época de costumbres raras, cuando unos Reyes Magos seguían en sus camellos a una estrella que iluminaba un camino, cuando un ángel se colgaba en lo alto de un portal de Belén, cuando unos pastores pobres desabastecían sus despensas caseras para llevar alimentos solidarios al recién nacido. A su lado, está la Madre, está el padre que no es el Padre, están una mula y un buey, que al parecer remedian la falta de calor. El niño pregunta: “¿Y ese Niño quién es?”. Alguien le responderá: “El Hijo de Dios”. Puede que entonces el niño pregunte: “¿Y quién es Dios?”.
UN Niño va a nacer, en una noche fría de diciembre. Todavía no sabemos que las luces extraordinarias en las calles ocultan el efecto luminoso de la verdadera luz del Mundo. No percibimos el brillo que llega de otro lugar, de otro tiempo, de otro mundo, en el que las cosas eran parecidas y a la vez diferentes. El 18 de diciembre fue el día de la Esperanza. Muchos se acercaron a besar las manos de la Virgen, por diversos rincones de Sevilla, sobre todo en la Macarena y en Triana. Vieron, cara a cara, a la Madre de Dios. Posiblemente, apreciaron ese brillo especial en sus ojos. ¿Pero encontraron la Luz que sanará las almas?
UN amigo extranjero, de nacionalidad china, de mentalidad capitalista y comunista a partes iguales, me dijo: “El gran problema de España es la gestión de algunos políticos. No solucionan los problemas del país, sino que ellos mismos los crean y después los complican”. Y yo pensé: “Pues tiene razón”. Tampoco es que este chino sea un filósofo como Platón, ni siquiera como Jean Paul Sartre, antaño más famoso que Simone de Beauvoir, que lo ha oscurecido. Pero esto se decía por el caso de Cataluña, donde el problema que padecemos ha sido creado en un 98% por unos políticos inútiles que lo siguen complicando.