SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

EL Málaga frenó la racha del Cádiz. Con la ayuda inestimable del árbitro Trujillo, todo hay que decirlo. El penalti que se tragó, al borde del descanso, pudo cambiar el signo del partido. Dijo que no lo vio. Es una pena que todavía no exista el VAR en la Liga 1/2/3. Aunque a veces sólo se quiere ver lo que interesa, incluso con cámaras por medio. Pero, aparte de esa jugada, el Cádiz perdió por otros detalles, como la desaplicación de Brian en la jugada del gol. O la falta de poder goleador arriba cuando hacía falta. También se debe recordar que este Málaga se ha especializado en ganar en La Rosaleda por 1-0, y le dio al Cádiz el castigo de un entrenador con semejante ideario.
SER político en Cádiz es como ser profesor de Matemáticas: se pasan la vida haciendo cuentas. Casi nunca cuadran, que es lo peor. Después de las elecciones andaluzas, en todos los partidos están calculando. De modo que dentro de seis meses vamos a tener unas elecciones municipales, que a día de hoy son imprevisibles, pero que darán mucho que hablar. Vuelvo a decir que el margen de sorpresas es muy amplio y que el efecto Kichi puede ser para bien o para mal. Ahora los de Ganar han elegido a sus dos concejales, Martín Vila y Eva Tubío, para que repitan en cabeza de la lista. ¿Será unificada con Podemos? Esas cuentas de la lechera comenzaron en 2015, y aún siguen.
EN las pasadas elecciones andaluzas consiguieron representación cinco partidos (PSOE, PP, Ciudadanos, Adelante Andalucía y Vox). En realidad son más, porque Adelante aglutinaba a Podemos e Izquierda Unida, con el añadido cuasi simbólico de Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza. Pero en la circunscripción electoral de Sevilla se presentaron otros 10 partidos que no obtuvieron representación. Son los irreductibles de la política, los últimos románticos de la ideología, los defensores de la ortodoxia minoritaria. En ellos militan personas poco conocidas, que competían con listas encabezadas por Susana Díaz, Juan Antonio Marín Juan Ignacio Zoido, Antonio Maíllo o Francisco Serrano.
ME gusta ese nombre, ‘Los técnicos acojonaos’. Es ideal para una chirigota. ¡Anda que no le podía sacar la puntita a eso el Selu, si se lo propusiera! A nuestro alcalde de Cádiz, José María González, le sale el carisma carnavalero hasta sin querer; es que lleva a Kichi dentro, como si lo hubieran parido. Y así, tiene salidas para todo. Le preguntan por el alumbrado navideño de Cádiz, que está otro año en el camino de ser pueblerino, para no variar, y dice que no habían iluminado todavía algunas calles porque los técnicos están “acojonados”. La judicialización tiene la culpa. Tanto denunciar por denunciar, tanto ir a los tribunales... Van a confundir a los jueces con los jurados del Gran Teatro Falla. Ya sólo falta llevarlo a don Cicuta.
SE trata a los chinos en Sevilla con una doble vara de medir. Según lo que compren, es bueno o es malo. Cuando se dedicaron a buscar locales para abrir comercios, con material procedente del polígono de Cobo Calleja, de Fuenlabrada (Madrid), la gente empezaba a santiguarse. Iban a acabar con el comercio tradicional. Estaban subiendo los precios de los locales por culpa de los chinos (lo mismo que dicen ahora del jamón, que también se va a encarecer porque los chinos lo pagan más caro), y así, hasta que llegó la crisis del comercio chino-sevillano por causas que sería prolijo explicar. Y hasta que el poco comercio local superviviente y los mercadillos empezaron a vender lo mismo que el Corazón chino de la calle Puente y Pellón.