SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

HOY es la fiesta de la Inmaculada Concepción, en cuya devoción han profesado miles de mujeres, a lo largo del tiempo, en la orden de las franciscanas concepcionistas descalzas. En Cádiz están celebrando sus 350 años en el convento que se conoce como el de la calle Feduchy, pero cuyo templo del monasterio de Santa María de la Piedad tiene acceso por la calle Montañés. Están, pues, en pleno centro de la ciudad desde hace tres siglos y medio. Sin embargo, la primera fundación de la orden en Cádiz no fue este convento, sino el erigido en 1527 bajo la advocación de Nuestra Señora de la Concepción, junto a la ermita de Santa María del Arrabal. Un convento que está tristemente cerrado por la desidia de esta ciudad, a falta de menos de nueve años para cumplir medio milenio.
HOY es un día de fiesta grande para la mejor Sevilla, que es la que respeta y revive su propia historia. Ninguna ciudad fue tan adelantada y apasionada en el dogma de la Inmaculada Concepción. Algunos dirán que no fue la ciudad, sino los sevillanos. Y es así. Pero no se puede desligar del contexto en el que surge, no se puede ignorar que esa devoción prende en el alma de su gente, se transmite al arte y se instala en la creencia colectiva por el lugar y el tiempo en que suceden. El voto de sangre que formula la Archicofradía de Jesús Nazareno en 1615 es mucho más que un juramento; es la voz que clama en el desierto de todos los silencios. Y así, esa llama de amor viva se ha mantenido encendida, como un cirio blanco de pureza que jamás se apagó.
EN tal día como ayer, hace 40 años, organizaron un referéndum entre todos los españoles para aprobar la Constitución. Se había gestado en las Cortes tras muchas discusiones. Fue más difícil de lo que ahora se supone. A esa Constitución le han practicado varios retoques en los últimos 40 años. Casi todos por cuestiones de adaptación. Sin embargo, cuando se habla de reformarla, se cae en el error de intentar modificarla en su esencia. Se olvida que es el fruto del consenso entre las dos Españas, entre la derecha y la izquierda. Por lo cual, para cambiarla, hay que ponerse antes de acuerdo. Siempre que se enfrente a media España contra la otra media, el final ya se sabe cuál es. Había ocurrido así en los dos siglos anteriores.
EN tal día como ayer, hace 40 años, organizaron un referéndum entre todos los españoles para aprobar la Constitución. Se había gestado en las Cortes tras muchas peripecias y discusiones. Fue más difícil de lo que ahora se supone. A esa Constitución le han practicado varios retoques en los últimos 40 años. Casi todos por cuestiones técnicas de adaptación. Sin embargo, cuando se habla de reformarla, se cae en el error de intentar modificarla en su esencia. Se olvida que es el fruto del consenso entre las dos Españas, entre la derecha y la izquierda. Por lo cual, para cambiarla, hay que ponerse antes de acuerdo. Siempre que se enfrente a media España contra la otra media, el final ya se sabe cuál es. Había ocurrido así en los dos siglos anteriores.
HA sido vergonzoso que Teresa Rodríguez y Pablo Iglesias, dirigentes de un partido parlamentario, nada más conocer los resultados de las elecciones andaluzas, dijeran que había que “tomar las calles y plazas”. Dos días antes de que un grupo de radicales de extrema izquierda quemen contenedores, hagan pintadas en la sede del PP de Cádiz, destrocen comercios, insulten y agredan a periodistas y se líen a pedradas contra la Policía de un país democrático. Esto ya se ha visto en las calles de vez en cuando: en la kale borroka de los pro etarras, en los incidentes de la CUP indepe en Cataluña, o en otros casos. Unos echan la gasolina ideológica y otros prenden la cerilla de la violencia. ¿Así entiende Podemos la democracia?