VIENDO las largas colas de adolescentes, con sus camisetas azules y sus minifaldas o shorts blancos y plateados, para el concierto de Aitana en Cádiz, nos podríamos preguntar: ¿cuántas de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
EN Los Remedios, barrio plagado de calles dedicadas a la Virgen, existe la del Monte Carmelo. Al llegar el 16 de julio, recordamos que Sevilla es una ciudad con una profunda devoción a la Virgen del Carmen, herencia de su historia marinera, pero mantenida por el fervor de ser ciudad…
SIEMPRE que ocurre una catástrofe natural con más de 10 muertos se busca al culpable. Lo primero sería diferenciar los accidentes, como el de los trenes de Adamuz, de catástrofes como la dana de Valencia, o el incendio de Los Gallardos en Almería. Por supuesto que en las catástrofes naturales…

EMPATAR en Vallecas ante el Rayo es un buen resultado. Según el desarrollo del partido, hay que dar por correcto el punto. Es verdad que para pelear por el ascenso estos partidos ante los rivales directos son determinantes. Al Cádiz le hubiera venido muy bien un golpe de autoridad ante uno de los favoritos. Pero también hay que valorar que el equipo supo contrarrestar la desventaja en el marcador tras marcar Trejo. Y recordar que fue precisamente David Barral el autor del gol del empate. En partidos de responsabilidad, como se sabe, el delantero isleño tiene esa veteranía que puede valer puntos. Ya he escrito en múltiples ocasiones que acertar con las alineaciones es fundamental. Parece una obviedad, y si hay que recordarlo es porque no siempre se cumple.
HACE una semana, en la madrugada del domingo pasado, nos cambiaron la hora. Como era Domingo de Ramos, la gente estaba entretenida, de modo que apenas han aparecido las tradicionales quejas que acompañan a esta medida desde su implantación. El día de cambiarlo ha sido oportuno este año. Ha permitido una Semana Santa con más luz, con unos atardeceres bellos para ver los pasos. Entre los nazarenos y la captura de Puigdemont, la medida ha colado con plena naturalidad. Otros años incluso Mariano Rajoy habló de los horarios españoles. Porque aquí, cuando se cambia la hora, se cambia de verdad.
LA Madrugada más segura de la historia (según había sido definida por las autoridades) funcionó razonablemente bien, pero tuvo demasiados elementos atípicos. Aparte de las medidas especiales de megafonía e iluminación que estaban preparadas por si acaso, hay que destacar el trabajo policial en los cruces conflictivos, que ya son casi todas las esquinas. Resulta raro ver una cofradía con los policías nacionales vigilando a los asistentes, por si hubiera presuntos delincuentes. Pero es el sino de los tiempos. Esta vez lo tenían bien estudiado y bien planificado. Como lo demuestra que el conato de la calle Reyes Católicos, a las 3:34 (hora clave de otras veces), mientras pasaba la Esperanza de Triana, duró pocos segundos, no se propagó y fue frenado en seco. Hubiera pasado desapercibido, de no mediar un tuit de Emergencias para darlo a conocer sin alarmismo.
EL Cristo de la Buena Muerte es una talla asombrosa, que basta por sí misma para consagrar toda la Semana Santa gaditana. El enigma de su autor desconocido ha acrecentado su leyenda. Ninguna de las diversas teorías planteadas se ha poido confirmar todavía. Durante mucho tiempo se adjudicó a Martínez Montañés, como todo lo antiguo, pero ya en el siglo XX se planteó la atribución a Alonso Cano, y más recientemente a escultores italianos de prestigio. Por encima de la autoría real, el Cristo de San Agustín es un Crucificado extraordinario, que representa con singular verismo la serena elocuencia de la muerte en la cruz.
l Montserrat y La Carretería mantienen huellas de la Semana Santa romántica en la tarde del Viernes Santo l Las alegorías tenían carácter formativo para explicar detalles religiosos al pueblo
ALGUNOS preguntarán: ¿pero queda algo romántico en la Semana Santa de Sevilla? Pues sí. Aunque a veces se confunde y se mezcla lo romántico con lo barroco, y a la inversa. Por razones complejas de resumir, caló una nostalgia canónica, una tendencia a evocar una Semana Santa antigua y en teoría ideal, que se ubicaría en el siglo XIX. Así se añoran los bordados de entonces, los pasos de entonces, y todo lo de entonces que en gran parte se perdió después, con las nuevas modas del siglo XX.