SE ha pasado como de puntillas por la decisión del Vaticano de archivar la denuncia contra Rafael Zornoza. El anterior obispo de Cádiz y Ceuta había sido acusado de abusar…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SEVILLA es odiada en Andalucía, España y la Humanidad. Todos los odios tienen el mismo motivo: la envidia. Conste que eso también pasa entre los sevillanos. Cuanto más se copia o se imita a alguien, más se le envidia, porque se añoran sus cualidades. Sevilla es odiada por algunos andaluces,…
CREÍMOS que el progreso del ser humano consistía en que no hubiera guerras, pero ya lo ven. Ha sido interesante que unos astronautas vean la cara oculta de la Luna. Por suerte, allí no vive ninguna civilización a la que exterminar en una noche. Donald Trump y Benjamín Netanyahu se…

LA gente con automóvil siempre se ha quejado en Sevilla por los cortes de tráfico. Esta es una de las ciudades en las que más se practica esa actividad, tanto en cantidad como en calidad. Así que una fiesta menor, o manifestación chunga, o competición amistosa que no lleve implícito un buen corte de tráfico, se debe considerar de inferior rango. Los mismos que se quejan saben que es por su bien. Todos los delegados de Tráfico y responsables de la Policía Local han caído antipáticos. Como si ellos tuvieran la culpa. El actual alcalde, como le gusta cuadrar el círculo, puso al frente de los cortes de tráfico a Juan Carlos Cabrera, a sabiendas de que cae bien por otros motivos. Pero los cortes no se han perdido.
EL hábito no hace al monje, pero le da aspecto de monje. Lo mismo digo de las monjas. Para eso inventaron los uniformes, que tienen un significado en la vida civil, militar y religiosa. Los políticos contemporáneos se disfrazan a diario. No sólo en Carnaval, como en Cádiz. Casi todos interpretan un papel, que encuentra un complemento en la estética personal. La coleta de Pablo Iglesias, la barba de Rajoy, el corte y depilación de Pedro Sánchez, o el aspecto de muchachito bueno de Albert Rivera no se deben a la casualidad. Por lo común, con la nueva política, ha vuelto la vieja: la de Suárez y Felipe, con la estética de los hombres guapos, los galanes, donde Fraga y Carrillo perdían con desventaja clara. Desde que ha vuelto la guapura, Inés Arrimadas ha subido como la espuma y Mariano Rajoy cae en picado. No es un efebo y eso también cuenta.
VIENDO el cortejo que acompañaba al Cautivo de Torreblanca en el vía crucis general, se apreció, una vez más, el tesoro que tienen las hermandades de Sevilla, incluso las más modestas. Me refiero a la juventud, ese divino tesoro, según Rubén Darío. En el cortejo participaron más de 500 hermanos, de los que en torno al 70% eran jóvenes. Algunos cofrades ilustres quedaron sorprendidos por la compostura que mostraron. Proceden de una barriada alejada del centro. Sin embargo, más allá de los tópicos, no tenían nada que envidiar a las más austeras cofradías en el respeto y hasta en el vestir. Los jóvenes de Torreblanca demostraron que han aprendido muy bien la lección. Se ganaron la admiración y el cariño de eso tan etéreo que se denomina la Sevilla cofrade.
DOS partidos seguidos sin marcar un gol hacen que el Cádiz se desinfle en la pelea por el ascenso directo. Había recuperado buenas sensaciones tras remontar al Oviedo, pero en Soria y ayer ante el Lorca ha decepcionado. Llegaba el Lorca (que ya tiene mucho adelantado para descender a Segunda B) y no fueron capaces de conseguir una victoria muy necesaria. Partido raro, condicionado por la alineación que dispuso Álvaro Cervera, en un ataque de capricho de entrenador. Sin las armas tradicionales, y con la rémora de Jona gafado ante el gol, el Cádiz lo intentó sin acierto ni eficacia.
VINIERON para un entierro y para anunciar un nuevo invento. Pero se fueron sin el entierro, porque no había muerto. El proyecto de las Aletas de Puerto Real no ha muerto, sino que nunca estuvo vivo. Ha sido un fantasma (un espíritu) con alma en pena. Crearon un consorcio, y algunos vivieron del cuento mientras duró, y han dejado una herencia de 190 millones. Como el Euromillones. Era la crónica de una muerte anunciada, que diría García Márquez, pero desde antes de nacer. Era otro proyecto imposible, como el dragado del río Guadalquivir para ampliar el puerto de Sevilla. ¿Por qué los empresarios oficiales a veces se empeñan en lo imposible? ¿Por qué las administraciones públicas entran al trapo? Son preguntas que surgen ante los proyectos que jamás se cumplirán.