CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

TODOS los congresos tienen una inauguración de cierto relieve. Resulta un poco raro que el Congreso Regional del PSOE-A sea inaugurado el sábado en Armilla (Granada) por José Luis Rodríguez Zapatero, que no es andaluz, ni ha tenido especial predilección entre los socialistas andaluces. Pero bueno, no pasa nada. Ya se sabe lo único que va a pasar: que María Jesús Montero será elegida nueva líder andaluza del PSOE, tras la defenestración de Juan Espadas. Más que del pasado, ahora se trata de ver la influencia que tendrá para Andalucía y para la candidata en el futuro. Y el futuro es impredecible por las cambiantes circunstancias nacionales y extranjeras.
A Bruno García le puede pasar lo mismo que a Kichi, si no cambia la tendencia. Ambos llegaron a la Alcaldía prometiendo un frenazo a la pérdida de habitantes de Cádiz. Kichi, en sus ocho años, no lo consiguió, sino que aumentó la pérdida. De modo que la capital gaditana es el tercer municipio de la provincia. Y, de seguir su trayectoria descendente, puede ser la capital menos poblada entre las ocho de Andalucía. Con lo cual se ve que sufre un fallo estructural. Y que no se dan las condiciones para ganar habitantes. Esas medidas pasan por la vivienda, como es perogrullesco de suponer, pero también por el empleo. Si los gaditanos jóvenes emigran masivamente, sus hijos viven en otros municipios.
LOS tiempos cambian una barbaridad. Desde que está de vuelta Donald Trump en EEUU, ya no sabemos quiénes son los amigos y los enemigos. Y eso no tiene sólo consecuencias para los yanquis, también para Sevilla, Andalucía, España y la humanidad. La gente que no entiende bien estas cosas pregunta si también les van a poner aranceles a los vuelos con Nueva York que perdimos en Sevilla y encontraron en Málaga, o a los hipotéticos con Miami. Teniendo en cuenta que a los norteamericanos viajeros les cobran el IVA y en algunos sitios la tasa turística. No se sabe cómo lo hacen, pero siempre pagan los mismos, que somos todos, y cobran los mismos, que son ellos. O sea, los que gobiernan.
HAY un nuevo orden internacional. O quizá sea un desorden. Todavía no se sabe lo que es. Tampoco se sabe quiénes son los amigos, que ahora están cambiando de un día para otro. Sin embargo, está clarísimo que la Unión Europea se está quedando fuera de ese juego, no sólo con Ucrania. Y que España se puede quedar incluso aislada dentro de la UE. Esto sería como el episodio del conde Lucanor, con el rico arruinado que sólo comía altramuces y el mendigo que se comía las cáscaras que tiraba. España se va a comer las cáscaras, o puede que ni eso. Se ha colocado en el sitio equivocado.
A finales de enero, los representantes de la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de Cádiz y la UCA anunciaron un plan para salvar el edificio de Valcárcel, con una inversión “mínima” de 20 millones de euros que pagarán entre todos. Supuestamente las obras empezarán antes de que acabe 2025. El edificio, en el futuro, tendrá “un uso universitario”. ¿Y cuál es ese uso? No se sabe. Porque el rector, Casimiro Mantell, ya dejó claro que Ciencias de la Educación no se moverá de Puerto Real. Por consiguiente, se van a gastar 20 millones en salvar el edificio, lo que está muy bien. Aunque para algo que no se sabe lo que es. Se ha hablado del grado de Farmacia. Y de otros estudios universitarios sin concretar. Y eso nos lleva a una cuestión de fondo.