LA Junta de Andalucía ha ofrecido con orgullo su receta para mejorar la enseñanza en esta nuestra comunidad: más profesores y menos alumnos. Sin embargo, se han equivocado. También hay que pagar las pensiones, así que Susana Díaz aún puede mejorar la fórmula: más profesores y más alumnos. Por otra parte, los alumnos también tienen una receta para abordar su futuro laboral: más funcionarios y menos empresarios. Eso es lo que se deduce del informe de la Cámara de Comercio de Sevilla, que ayer fue presentado por Ramón Bullón. Este informe, como en años anteriores, parece que es una exaltación del espíritu funcionarial. Una de cada dos familias quiere que su hijo trabaje en el sector público, incluso por encima de su vocación.

HABÍA expectación por conocer lo que decidía la sección de Penitencia del Consejo de Cofradías, que se reunió en la tarde del lunes, 11 de septiembre, mientras en Barcelona se celebraba la Diada de Cataluña. Al más puro estilo de Rajoy, el Consejo que preside Joaquín Sainz de la Maza optó por dejarlo correr un poco más. Han solicitado algunos informes adicionales, aunque no al Tribunal Constitucional, claro, sino a expertos en la materia. Una vez que se pronuncien los especialistas, reunirán a los hermanos mayores del Martes Santo para comunicarles la decisión.

COMIENZAN las rebajas municipales. Es lo mejor que tienen las elecciones. Según se acercan, empiezan las ofertas, y al final puede que aprovechemos los saldos con verdaderas gangas. Y no por liquidación y cierre total en plan Vilima, sino por lo contrario: por seguir con los buenos negocios en la gestión pública. Para iniciar la temporada, que ya faltan menos de dos años, señoras y señores, se va a rebajar el IBI de 2018, con un ahorro del 3%. Así lo confirmó el alcalde Espadas en un desayuno informativo, organizado por Europa Press y la Fundación Cajasol. Aún no se habían despedido, cuando el portavoz de Ciudadanos, Javier Millán, recordó que esa medida se adopta gracias a ellos, que son los verdaderos impulsores de la rebaja.

HAN pasado tres semanas, y todavía no se ha aclarado el misterio del ascensor del Hospital de Valme que causó la muerte de Rocío Cortés Núñez. Resultan tan curiosas como inquietantes las reacciones políticas, profesionales y sindicales que han abundado desde el pasado 20 de agosto. Sin embargo, todavía nadie ha dado una explicación convincente. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, tras un silencio de nueve días, habló para pedir que no se manipule lo ocurrido. La consejera, Marina Álvarez, dijo que informaría en el Parlamento. La culpa no es de la sanidad pública. La culpa es del ascensor. Pero nadie sabe por qué se puso en marcha tan fatídicamente aquel 20 de agosto. No fue sólo un trágico accidente; lo peor es que murió una joven, Rocío Cortés, al poco tiempo de dar a luz. Sin motivos, sin explicaciones. Es intolerable que eso pueda ocurrir.

OCURRE con las violaciones casi lo mismo que con los suicidios: se intenta hablar y escribir lo menos posible. Muchas agresiones sexuales se quedan en un anonimato vergonzante (y en ocasiones vergonzoso), con o sin denuncias. Pero no se puede  ignorar el riesgo, después de casos como el de la deportista que fue violada en el parque del Tamarguillo. Una mujer, al parecer vecina de Alcosa, que fue abordada y agredida cuando corría por una zona solitaria. El individuo, que tenía antecedentes por delitos sexuales, fue detenido y enviado a prisión. Pero eso no ha disipado el miedo.