EN la víspera del Pregón de la Semana Santa de Cádiz falleció Martín José García Sánchez. Había sido presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, en tiempos difíciles, en…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIVIMOS ya las vísperas de la Semana Santa. ¿Cuándo empiezan? Hay diversas teorías. Algunos llaman cofradías “de vísperas” a las que salen el Viernes de Dolores y el Sábado de Pasión. Pero a las cofradías que salen esos días no les parece correcta esa denominación. La Semana Santa de la…
POR primera vez en los últimos años, Andalucía le va a marcar la agenda a Cataluña y a Madrid. Después de lo que ha ocurrido en Castilla y León, le toca el turno de las elecciones a Andalucía. Y es aquí donde se les ha metido el miedo en el…

A los partidos políticos les interesa hacer comparaciones en beneficio propio. Desde el Domingo de Ramos (curioso día para votar) están poniendo a Francia como un ejemplo para Andalucía. En el sentido de que allí se han aliado el centro, la derecha y la izquierda para apoyar a Macron como presidente en la segunda vuelta. O mejor dicho, para que no sea presidenta Marine Le Pen, a la que aquí se pinta como un fiel retrato de Vox. Macarena Olona sería como una Marine Le Pen a la granaína. Pero Andalucía tiene sus peculiaridades, aunque en Madrid y en París sean centralistas y se les note.
EN otros tiempos, cuando éramos niños, el Viernes Santo se vivía como un día de luto generalizado. A pesar de que las costumbres han cambiado en parte, sigue siendo el día más luctuoso de la Semana Santa, a tono con la liturgia que conmemora la Muerte de Cristo en la cruz. Cádiz lo vivió en siglos pasados con tanta solemnidad que incluso el marqués de Valdeíñigo le encargó al prestigioso músico Franz Joseph Haydn su célebre obra Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz, para ser interpretada en el Oratorio de la Santa Cueva, donde hay un magnífico grupo escultórico. En general, se puede decir que el Viernes Santo gaditano recuerda la solemnidad luctuosa de antaño. Alcanza un momento de especial piedad en su alta noche oscura.
l La Madrugada es lo más frágil de la Semana Santa, y ha padecido incidentes lamentables en el siglo XXI l Esos puntos negros no han conseguido mancillar su pureza ni su gloria
EN su Pregón de la Semana Santa de 2022, Julio Cuesta Domínguez remataba la faena con unos versos en los que dijo: “Y al ver las calles mecidas/ en palios, en canastillas/ de pasión, de amor, de anhelos/ contemplen cómo a Sevilla, /Dios le ha dado la gracia/ de convertirla en su cielo”. Esa percepción de Sevilla como cielo, o como paraíso terrenal, alcanza la plasmación perfecta en las largas horas que discurren desde la tarde del Jueves Santo hasta la Madrugada, con su epílogo de la mañana del Viernes Santo. Si hubiera que elegir lo más popular de la Semana Santa, sin duda la inmensa mayoría de los sevillanos, y de los que acuden a la ciudad, optarían por la Madrugada.
LA exaltación de la mantilla, al llegar otro Jueves Santo, es oportuna. Exaltación porque la mantilla es muy recomendable para ver la Exaltación. Y para ir a los Oficios del Jueves Santo. Y para visitar los siete sagrarios, como mandan las tradiciones. Esos sagrarios pobres conventuales, de los que escribió Romero Murube, o esos sagrarios donde las hermandades reflejan su devoción al Santísimo. Pero el Jueves Santo es un día tan denso, y tan intenso, que algunas señoras y señoritas sólo usan la mantilla para ver un par de procesiones y merendar un café con torrija. No seré yo quien juzgue los gustos de cada uno. Ni el día del Amor Fraterno es adecuado para tirarle una piedra simbólica a nadie, duchados o sin duchar. La mantilla es una costumbre muy bonita que no se debe perder. Esto lo vengo oyendo desde hace medio siglo.
EL Miércoles Santo gaditano es uno de los días grandes de la Semana Santa por la valía de sus imágenes y pasos. Se le ha llamado el día de los misterios, por salir cuatro de los más destacables y completos: el de las Aguas, el de la Sentencia, el de Cigarreras y el de las Angustias del Caminito. La hermandad que abre el día, la que ahora se llama de Las Aguas (y antes se conocía como Luz y Aguas) es un ejemplo de las vicisitudes de la Semana Santa gaditana: las dificultades para arraigar en una sede propia, los problemas que a veces surgen con los curas, los cambios de imágenes y el descarte para afianzarse en Extramuros, la zona más poblada de Cádiz.