EN la ciudad de Cádiz se percibe un frenesí inusitado para cambiar los nombres. Algunos creen que es fruto de la Ley de Memoria Democrática. ¡Qué va! Es una costumbre…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

LOS controles de tráfico establecidos en Cádiz durante el arranque para el cumplimiento de las medidas del Covid 19 no han tenido el mismo tratamiento que en otras capitales andaluzas. Cualquiera que los viera y los padeciera pensaría que la ciudad sufre lo peor de lo peor, cuando no es así, sino más bien al contrario. Dentro de lo malo, sigue entre lo menos malo de Andalucía. Cádiz no está como Granada, ni como Sevilla, ni como Jaén, ni siquiera como Jerez en la provincia. No se puede bajar la guardia, pero no hay que subirla a tan alto nivel que se asfixie aún más la tambaleante economía y la movilidad gaditana. Porque un atasco desde el Hospital Puerta del Mar hasta la entrada de Cortadura hace perder el tiempo a cientos de personas, la mayoría con motivos justificados para moverse a esas horas.
EL principal motivo por el que han aumentado los negacionistas de la Covid-19 (que tanto contribuyen a su expansión) es por la adopción de medidas incoherentes. Las autoridades se columpian. Toman decisiones que carecen de un mínimo rigor científico y que son claramente contradictorias. No sólo Pedro Sánchez. En Andalucía, han publicado unas rectificaciones de horarios en el BOJA, que han afectado a la esencialidad de las librerías o las peluquerías, pongo por caso. Pero lo más grave es buscar unos equilibrios imposibles. Cerrar antes y hacer lo mismo. Como si el coronavirus se propagara más a partir de las 18 horas.
LOS horarios que ha aprobado la Junta de Andalucía son un quiero y no puedo. En realidad, lo que pedía el cuerpo presente de los hospitales a Juanma Moreno y a su lugarteniente ciudadano, Juan Marín, era cerrar los bares y las tiendas todo el día, como en Granada, que es la única forma de evitar que la gente siga en la calle. Pero, como las protestas iban a ser morrocotudas, no se han atrevido y se han quedado a medias. Cierre a las seis de la tarde y toque de queda a las diez de la noche. Es una incoherencia manifiesta. Para colmo, el domingo dijeron una cosa y el lunes la contraria sobre la discutible esencialidad de algunos negocios. En Cádiz el asunto es grave, porque esos horarios van contra la natura gaditana, que se resume muy sencillamente: cuanto más tarde, mejor.
LA victoria de Joe Biden es justa y necesaria para los EEUU y para el mundo en general. Donald Trump es uno de esos tipos de alto riesgo que pueden montar un conflicto universal. Con la Unión Europea no se ha entendido y tiene amistades peligrosas, así como una tendencia al histrionismo. Verlo al lado de Kim Jong-un, el dictador comunista de Corea del Norte, después de casi declararle una guerra, confirmó que su fiabilidad era nula. Sin embargo, la previsible victoria de Joe Biden ha quedado empañada por el recuento sosegado de los votos, que es impropio de la mayor democracia del mundo. Cinco días después de la jornada electoral han seguido sin resultados definitivos.
EL equipo de gobierno municipal del alcalde Kichi está muy satisfecho por el avance de las obras en el Palacio de Recaño, para convertirlo en el Museo del Carnaval. Esta vez va en serio. Ya he comentado que en Cádiz no podemos creernos ninguna obra pública mientras no se vea un albañil. En el Palacio de Recaño se ve incluso maquinaria pesada, con los trabajos que realiza la empresa Bauen. Esas obras confirman el peso específico que tiene el Carnaval en Cádiz. Está bien, pero no se puede utilizar como excusa para anular otros proyectos importantes, que eran compatibles y que podrían dar prestigio, atraer a expertos y profesionales, y ayudar a que Cádiz salga de la mediocridad cuasi pueblerina en la que se puede quedar si no se remedia.