CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

ENTRE tanto ajetreo, todo el mundo en general habla de Pablo Iglesias e Isabel Díaz Ayuso, incluso de las bronquitas del PP sevillano y del desmantelamiento abrupto de Ciudadanos. Así ha pasado a segundo plano la operación de acoso y derribo a Susana Díaz, que mantiene y acrecienta el PSOE desde la madrileña calle Ferraz. Esta operación, sin embargo, tiene una gran repercusión para Sevilla. Ha llegado el momento Espadas, después de que María Jesús haya dado el cante con sus pajaritos en la cabeza, por aquí y por allí, porque le gusta más Madrid. No sabemos si Iván Redondo, el gurú de moda, también se ocupa de ese encargo. Pronto podría convencer a los andaluces de que Juan Espadas es tan malagueño como sevillano, y se pirra por un trono (de los que antaño veían en Semana Santa, cuando salían procesiones). Hay gente que está en un momento aparición, de gran credulidad, y se lo traga todo.
EN la ciudad de Cádiz había varios abogados que hacían ilustre a su colegio. Cada cual con su estilo, pero todos como ejemplo de algo que se está perdiendo: el señorío. Es justo lo contrario del señoritismo y la chulería. Es el saber estar, la referencia, el modelo a seguir y la coherencia. Uno de ellos era José Antonio Gutiérrez Trueba. Fue decano de ese colegio al que contribuyó a dar más lustre y hacerlo más ilustre. Pero sobre todo fue un personaje muy importante en la ciudad de los años 70 y 80 del siglo pasado. Con él comenzó la Transición real, antes que la política. Y él se comió el marrón de unos años difíciles para la ciudad, en los que supo luchar contra la decadencia, como hacen los caballeros andantes. Era un Quijote de andar por Cádiz, la ciudad a la que dio su vida.
YA ha pasado un año desde que empezaron los confinamientos en España. La pandemia del Covid 19 ha dejado a la Unión Europea con las vergüenzas al aire. Después de varios meses de disputa entre los países para asignar los fondos, y de adoptar medidas discutibles que han provocado tres olas pandémicas, ha llegado el desastre de las vacunas. No han sido capaces de conseguirlas en número suficiente para las necesidades, ni tampoco de producirlas. Las principales vacunas están controladas por EEUU, el Reino Unido, Rusia y China. A pesar de que la de Pfizer está desarrollada por BioNTech, una empresa farmacéutica alemana. Ahí se ha demostrado que la UE retrocede entre las grandes potencias del mundo, sobre todo por su ineficacia política.
HOY era el día en que debía celebrarse el Cabildo de Toma de Horas para aprobar los horarios e itinerarios de la Semana Santa de 2021. Dicho así, duele más todavía. En esta Cuaresma no se ha hablado de los cambios, ni de las permutas del Domingo de Ramos, ni del orden del Martes Santo, ni de las dificultades para organizar la Madrugada, ni de nada de lo que se comentaba en las tertulias cofradieras y en los medios de comunicación. La Semana Santa en las calles se ha perdido, es como si no existiera. Y es cierto que en 2021 no la tendremos, pero queda un futuro por delante que saldrá tocado peligrosamente tras esta pandemia.
EL Domingo de Ramos será un día raro en Cádiz. No saldrá la Borriquita, ni el Señor Despojado, ni la Santa Cena, ni las Penas, ni la Humildad y Paciencia, pero ese día inaugurarán la pretemporada de playas. No habrá procesiones, pero sí se podrán tostar al sol. No habrá colas para los palcos y sillas en la calle Cobos, pero si en los lavapiés, que van a recuperar felizmente. No vendrán madrileños, porque van a confinar las autonomías, pero sí sevillanos, porque van a abrir las provincias y allí tampoco saldrán la Estrella ni la Amargura. A falta de los antifaces de los penitentes, siempre nos quedarán las mascarillas, que ya forman parte de la indumentaria de paseo marítimo.