EN la ciudad de Cádiz se percibe un frenesí inusitado para cambiar los nombres. Algunos creen que es fruto de la Ley de Memoria Democrática. ¡Qué va! Es una costumbre…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

EL Parlamento de Andalucía ha dado luz verde y blanca al Presupuesto para 2020, presentado por el Gobierno del PP y Ciudadanos, con el apoyo de Vox. Al consejero Juan Bravo le han aprobado dos presupuestos en cinco meses. El Trifachito, como lo llamó el PSOE de Susana Díaz, está funcionando mejor de lo que se esperaba. A pesar de algunos paripés, de cara a la galería, no han existido desavenencias insalvables. A diferencia de otras autonomías, donde hay divergencias innegables, en Andalucía el talante de los tres responsables es moderado. Y esa es la base para que se pongan de acuerdo. Andalucía tendrá presupuesto para 2020 porque no hay fisuras insalvables en la mayoría alternativa que se formó. Es lo que más duele al PSOE de Susana. El Trifachito no tiene una vitola facha.
LA subasta del edificio del Tiempo Libre por 11,81 millones de euros ha demostrado que invertir en Cádiz es posible. A ello se ha sumado la venta del hotel Senator a la socimi Atom hoteles por 15 millones de euros, aunque lo seguirá explotando la cadena almeriense. Con estas operaciones se ve que el turismo hotelero tiene futuro en Cádiz. Si no han salido otras operaciones asimismo ventajosas es porque no las han gestionado bien. Es lo que ha ocurrido con el hotel del estadio Carranza, que el Ayuntamiento intentó subastar por casi 10 millones de euros. Pero no lo ha conseguido todavía, a pesar de que en varias ocasiones David Navarro lo dio por hecho. No hay que perder las esperanzas. Aunque sea una operación capitalista.
NO es lo mismo la ocupación hotelera en el puente de la Inmaculada que la okupación de los pisos y las huellas de pintadas en el barrio de San Lorenzo. Es una forma diferente de entender el alojamiento. En el pasado puente festivo (que este año adquiría proporciones majestuosas) la ocupación hotelera rebasó las estimaciones previstas. Alcanzó el 96% en Sevilla, acercándose a lo que consideran lleno técnico. En los bares y restaurantes no se cabía a las horas punta, que es cuando todo el mundo intenta comer solomillo. En los aparcamientos del casco antiguo pusieron los cartelitos de completo. En las calles había bullas. Y todo ello a pesar de que la Cumbre del Clima se celebraba en Madrid, donde los hoteles estaban carísimos y alcanzaron menos ocupación.
ALEJANDRO Sanz está imparable. Desde que lo nombraron representante del rey Melchor en la Cabalgata de los Reyes Magos de Cádiz viene con un pan de oro debajo del brazo. Ha anunciado un concierto en el estadio Carranza para el 11 de julio de 2020, cuyas entradas se ponen mañana a la venta. También ha intervenido en la Cumbre del Clima, con un emotivo discurso ecologista, en el que ha dicho que “todos somos culpables y todos somos parte de la solución”. También dijo que sus conciertos serán neutros en CO2. Se supone que entre ellos se incluye el del estadio Carranza. Así que vamos a tener un estadio de lo más modernizado: con espectáculo luminoso, videomarcadores y neutralidad para no contaminar.
ESTAMOS en el momento de ver si son galgos o podencos, si hacen falta túneles o un puente en la SE-40 para cruzar el río Gualdaquivir. Esto de los galgos y los podencos viene de una fábula de Tomás de Iriarte, del siglo XVIII, titulada Los dos conejos. La fábula es un género muy práctico, que se ha perdido, pero sigue latente en la conciencia de la gente. Los dos conejos se paran a discutir si los perros que los persiguen son galgos (como sostiene uno) o podencos (como dice el otro), con lo cual los alcanzan, y adiós muy buenas para los conejos. El mensaje de Iriarte se podría aplicar también a los que discuten por la SE-40, o por todo lo que se proyecta en Sevilla: “Los que por cuestiones/ de poca monta/ dejan lo que importa/ llévense este ejemplo”.