SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA mala suerte ha entrado en la política. El presidente de la comisión que investiga el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, dijo que fue un “accidente fortuito, con una carga enorme de mala suerte”. Y tenía un fondo de razón. Si uno de los trenes hubiera pasado por el…
UNO de los problemas de la extrema derecha y la extrema izquierda es que quieren ser más papistas que el Papa. En principio, eso no es malo, pues significa que esa religión sigue interesando a los dos bandos. Lo que pasa es que la doctrina católica es aplicada por unos…

HAY que tener sentido del ridículo. El que fue denominado Trofeo de los trofeos no lo pueden disputar dos equipos de Segunda División. Un Cádiz-Córdoba es indigno de la historia y un atentado contra el sentido común. Vale como un amistoso estival, pero no se puede presentar como cartel del Trofeo. Resultará cómico entregar la monumental copa al ganador de ese partido. Es verdad que en los últimos años el Trofeo iba cuesta abajo. Pero en 2024 se disputó a partido único con un Cádiz CF-Lazio de Roma. Es decir, el equipo local frente a un buen club italiano que en la Europa League ha llegado a cuartos de final. Antes, en 2023, había venido el Lecce, que es un equipo de la zona media baja del Calcio, aunque al fin y al cabo de la Serie A (la Primera italiana). Lo de este año es inadmisible.
EN los tiempos de Franco, cuando gobernaba la ultraderecha del Movimiento Nacional, se le prestaba una gran atención a la información del tiempo. Entonces los partes de Radio Nacional de España y los telediarios de TVE se referían a la pertinaz sequía, a las torrenciales lluvias, al uso de cadenas por nieve en Pajares y otros puertos de montaña. Y eso cuando no había inundaciones en Valencia, en Sevilla y en media España. Decía la gente que era para que no se hablara del Gobierno. En estos tiempos, cuando gobierna el Movimiento Progresista, es verdad que se habla mucho de política, quizá demasiado. Todo lo que se atribuía antes a los judíos, los masones y los comunistas se atribuye ahora a los judíos, la ultraderecha y los fascistas. Pero cada vez que suben las temperaturas esa es la gran noticia del día.
EN el discurso del odio, y en el miedo a los otros, coinciden la extrema derecha y la extrema izquierda. Es decir, los que siembran el miedo y el odio para construir autoritarismos o totalitarismos. Por el contrario, la democracia se basa en la libertad, en la primacía de unas leyes justas y en la seguridad para garantizar los derechos. El socialismo y la socialdemocracia, como la democracia cristiana, el liberalismo y los conservadores, participaron en la construcción democrática de Europa en el siglo XX. No así el fascismo, ni el comunismo. Y eso también influye en la inmigración.
TODOS los alcaldes de Cádiz han intentado dejar su sello en el Paseo Marítimo. El cambio del franquismo a la democracia se notó en la playa. Carlos Díaz, con el rescate del puente Carranza, pudo rehacer el Paseo Marítimo y propiciar un cambio importante en la playa Victoria. Se puede afirmar el Paseo Marítimo que vemos hoy es todavía, en gran medida, una herencia de los tiempos de Carlos Díaz. El primer y único alcalde socialista que ha tenido Cádiz en el último medio siglo acabó con la memoria histórica de la antigua playa de los tiempos del alcalde Carranza. Sin llegar al odio ni al revanchismo, a base de pico y pala.
TODO se critica en Sevilla. Si organizan eventos, porque dejan la ciudad patas arriba. Si no los organizan, porque parece un pueblo aburrido. Si ponen vallas, porque no se pueden formar bullas. Si se forman bullas, porque no pusieron vallas. En el siglo pasado, antes de la Expo 92, se criticaba que había pocos hoteles. Cuando los inauguraron para la Expo y en 1993 cerraron algunos, dijeron que tener tantos era una ruina. Después, suma y sigue. Ahora anuncian tropecientos más. El mejor ejemplo es la plaza Nueva, donde siguen comprando edificios para hoteles. Allí, en 1857, se inauguró la Fonda Inglaterra, que hoy es el hotel más antiguo de Sevilla.