SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA mala suerte ha entrado en la política. El presidente de la comisión que investiga el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, dijo que fue un “accidente fortuito, con una carga enorme de mala suerte”. Y tenía un fondo de razón. Si uno de los trenes hubiera pasado por el…
UNO de los problemas de la extrema derecha y la extrema izquierda es que quieren ser más papistas que el Papa. En principio, eso no es malo, pues significa que esa religión sigue interesando a los dos bandos. Lo que pasa es que la doctrina católica es aplicada por unos…

UNA de las noches más bonitas del año es la última del mercado de los fichajes. No tiene un significado religioso como la Nochebuena, ni es tan festiva como la Nochevieja o la noche de Halloween, pero ofrece algo especial. Para los hinchas y aficionados de los clubes, es apasionante. El mercado de los fichajes es como el antiguo mercado de los esclavos, cuando los negreros intercambiaban a un negro fuerte y alto, que habían conseguido en África, por dos jovencitos que habían nacido en Brasil, y cosas así. Los esclavos de nuestros días, cuando ya no interesan, reciben la carta de libertad. Pero los mejores están cotizados, y son enviados a Inglaterra o Alemania, como los emigrantes que se van del país.
ERA una de las tardes ardientes del más férreo agosto, cuando el sol apretaba como si quisiera derretir a la Giralda. Era una tarde en que la Catedral sentía el bullir de los fieles de la Virgen de los Reyes, que acudían acalorados a cumplir su rito de amor con la Patrona. Y eran las horas últimas de una joven, que ya apenas se agarraba a la última tabla de salvación que alejaba la vida, pero que conservaba dentro de su corazón los recuerdos felices. Era también el momento más amargo para un padre, que sentía como los sueños de futuro se desvanecían entre unas sombras de pesadilla. Era el dolor de una familia, asumiendo ya lo inevitable.
PARA la mayoría de los españoles, Gibraltar no es un problema. Gibraltar sólo interesa en su entorno comarcal. Es un anacronismo en el siglo XXI. Tiene una selección de fútbol al nivel de San Marino y las Islas Feroe, para ser goleada cuando juega. Y la gente corriente sabe que allí hay una Verja y un chollo fiscal. Por no citar a sus simpáticos monitos que roban mochilas. Sin embargo, el acuerdo alcanzado por los representantes de España, Reino Unido, la UE y Gibraltar ha sido calificado como histórico. Muy bueno debe ser, porque cada una de las partes lo ha interpretado a su antojo. Hay dos cuestiones que llaman la atención: pronto desaparecerá la Verja de los atascos y Andalucía no ha pintado nada en ese acuerdo.
A las banderas rojas se les suele tener miedo. Entre otras utilidades, la Bandera Roja puede ser comunista, del Osasuna de Pamplona, o bien para alertar de la prohibición de bañarse en una playa. A estas últimas, que son las más alarmantes, se les ha prestado mucha atención en los últimos días. Han llenado las playas de la costa gaditana de banderas rojas, prohibiendo el baño, en tres días de la segunda quincena de agosto. Con hoteles y apartamentos pagados a precios de oro. Y los del sector hostelero quieren que se bata el récord de turistas. Aunque los incendios y las banderas rojas no son el mejor reclamo publicitario. Sí, siempre les quedarán las piscinas de los hoteles, o las bañeras de sus habitaciones.
SEGÚN se ha publicado, un 85% de los jóvenes españoles menores de 30 años todavía viven en el hogar familiar. Los 30 años es una edad simbólica. Según el escritor francés Frédéric Beigbeder, esa es “la edad espuria en la que uno es demasiado viejo para ser joven y demasiado joven para ser viejo”. Esto lo escribió en su novela El amor dura tres años, que publicó en 1997, tras divorciarse, a sus 32 años. Sería interesante saber de ese 85% de jóvenes españoles que no se han mudado a un piso propio, cuantos tienen empleo o están parados y cuantos han viajado por cuenta propia este verano.