UNA vez más, la izquierda municipal gaditana y sus amigos han querido hacer virtud de la necesidad. Es normal y se entiende, pues para eso se encuentran en la oposición.…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

NUNCA olvidará lo que le ocurrió a sus seis años. La niña Cristina Zamorano sintió, de pronto, un ruido ensordecedor. El tren empezó a dar botes, notó que se desplomaba, que caían maletas, un golpe muy fuerte en la cabeza. Quizás se desmayó durante unos momentos. Pero despertó, escuchó unos gritos terribles, alaridos de dolor, vio sangre por todas partes, notó que ella también tenía rasguños en la cabeza. Viajaba con su padre, su madre, su hermano y su primo, que estaban en el vagón, los vio cubiertos de sangre, mudos, sin responder a sus palabras, como ausentes. Había otros viajeros en el tren que parecían muertos o heridos, también ensangrentados, sin poder moverse. Llantos que no sabía de donde procedían. Entonces observó que sus zapatos se habían quedado aprisionados bajo unos hierros. Estaba descalza. Comenzó a andar por ese vagón de sangre y muerte.
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó hace 40 años y fue descartado. Ya sabemos que rinde pleitesía al rey de Marruecos y que no ha dudado en dejar tirados a los saharauis. También extraña que la Junta de Andalucía no se oponga a ese proyecto, que por cierto costaría 8.500 millones de euros. Es decir, casi el doble de los 4.800 millones que María Jesús Montero ofrece a Andalucía en su utópica financiación.
A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por acoger la Seo gaditana tras la reconquista de la ciudad por Alfonso X el Sabio. La Catedral Vieja está vieja de toda la vida. Y la Catedral Nueva tampoco está tan nueva. Las dos han sido cerradas en diversas ocasiones. Se deterioran, como todo lo que hay en el frente marítimo del Poniente, en el Campo del Sur. Se ubicó en un enclave donde los temporales castigan a los edificios. La Cárcel Real necesitó una reconstrucción a finales del siglo XX. Los cierres de las dos catedrales se suceden con demasiada frecuencia.
PARECE raro que un político del PSOE ofrezca a otro del PP un acuerdo para evitar que pacten con Vox. En ese sentido, va la moción que el portavoz municipal del PSOE, Antonio Muñoz, ha anunciado que presentará en el pleno de Sevilla. Sus posibilidades de éxito oscilan entre un milagro o ninguna. Tiene toda la pinta de estar planteado para que no salga adelante. Sin embargo, llama la atención que, entre los asuntos que Antonio Muñoz quiere acordar con el alcalde, José Luis Sanz, esté el apoyo a la cultura en general, y al Festival de Cine de Sevilla en particular.
UN dato que recuerdo para la memoria histórica del Carnaval de Cádiz: el boom de los años del esplendor se inició con la Transición democrática. Y se consolidó cuando el alcalde era el socialista Carlos Díaz, que fue elegido tras las elecciones municipales de 1979, con los votos del PSOE, PSA y PCE. Le permitieron gobernar en una coalición tripartita de la izquierda, aunque el partido más votado había sido la UCD, que llevaba por candidato a Pedro Valdecantos, pero ganó sin mayoría absoluta. El primer Carnaval de Carlos Díaz fue el de 1980, con Pepe Mena, del PCE, como concejal de Fiestas.