UNA vez más, la izquierda municipal gaditana y sus amigos han querido hacer virtud de la necesidad. Es normal y se entiende, pues para eso se encuentran en la oposición.…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

HA sido un acto de coherencia la suspensión del funeral de Estado, inicialmente previsto para el próximo sábado, día 31de enero, en Huelva. Las 45 víctimas de la catástrofe ferroviaria de Adamuz no se merecen un despropósito como el que se veía venir. Al menos, que respeten la memoria de los muertos. Porque ese funeral estaba predestinado a terminar de mala manera. Ya se vio un numerito lamentable en el funeral de la dana en Valencia. Los ánimos están muy caldeados. La asistencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se prestaba a consecuencias indeseables. Y, por otra parte, el formato del funeral laico (un homenaje sin exequias) había sido cuestionado por familiares.
SON curiosas algunas reacciones a la catástrofe ferroviaria de Adamuz. Pasados los tres días del luto oficial, hemos entrado en el tiempo de buscar culpables. Ha empezado la temporada de los relatos. Así lo reconoce el Ministerio de Transportes, que todavía mantiene como titular a Óscar Puente. Han publicado un documento de 34 páginas, titulado Datos, no relatos, donde se explica la maravillosa gestión de este Ministerio en los últimos años. Se remonta a 2017, cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa, por lo que también incluye el periodo en el que fue ministro José Luis Ábalos, ya que Puente empezó en 2023.
LA sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que ordena reponer el título de Hijo Predilecto de Cádiz a José María Pemán, es muy importante. Precisamente porque insiste en algo que ya tiene otros apoyos legales. La Ley de Memoria Histórica no se puede utilizar como cobertura del odio político que todavía utiliza la extrema izquierda. Y, sobre todo, porque se argumenta que esa ley no afecta a distinciones concedidas por méritos, que no implican ensalzar al régimen franquista, sino reconocer lo que hizo una persona. En el caso de Pemán, fue nombrado Hijo Predilecto de Cádiz por su valía como escritor. Y sus ideas, que por cierto evolucionaron, hasta distanciarse del franquismo, no influyeron para la concesión de aquel título.
LA bondad y la miseria del ser humano quedan de manifiesto en las grandes ocasiones. En este país, cuando hay una catástrofe o un accidente grave, algunos empiezan a rebuznar incluso antes de que las víctimas sean socorridas. Y, por supuesto, antes de que se conozcan las causas del siniestro. En el terrible accidente ferroviario de Córdoba, algunos empezaron con el politiqueo en pleno rescate de cadáveres. Santiago Abascal, el líder de Vox, antes de la medianoche ya habló de un Gobierno de mafiosos con el que nada funciona. Y, al momento, ya estaban los medios del bloque progresista diciendo que la ultraderecha y la derecha aprovechaban el accidente para atacar al Gobierno.
NUNCA olvidará lo que le ocurrió a sus seis años. La niña Cristina Zamorano sintió, de pronto, un ruido ensordecedor. El tren empezó a dar botes, notó que se desplomaba, que caían maletas, un golpe muy fuerte en la cabeza. Quizás se desmayó durante unos momentos. Pero despertó, escuchó unos gritos terribles, alaridos de dolor, vio sangre por todas partes, notó que ella también tenía rasguños en la cabeza. Viajaba con su padre, su madre, su hermano y su primo, que estaban en el vagón, los vio cubiertos de sangre, mudos, sin responder a sus palabras, como ausentes. Había otros viajeros en el tren que parecían muertos o heridos, también ensangrentados, sin poder moverse. Llantos que no sabía de donde procedían. Entonces observó que sus zapatos se habían quedado aprisionados bajo unos hierros. Estaba descalza. Comenzó a andar por ese vagón de sangre y muerte.