EL trágico accidente en Urda (Toledo) ha mostrado la marginación que sufre Andalucía, entre otras consecuencias. El Ministerio de Transportes la ha perjudicado con dureza en los últimos años. Más…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DIGNIDAD no es acusar del accidente de tren de Urda (Toledo), con 69 muertos, a un trabajador del centro de control de Atocha apenas dos horas después del siniestro. Dignidad no es filtrar las grabaciones de lo que se habló en el control, para que se vea quien es el…
EL AVE ha muerto. EL AVE murió con 69 difuntos más y decenas de heridos, algunos de los cuales han quedado mutilados, o con lesiones difíciles de recuperar. Es triste recordarlo cuando ha llegado el día de Todos los Santos y mañana es el de los Fieles Difuntos, cuya lista…

UNO de los problemas de la extrema derecha y la extrema izquierda es que quieren ser más papistas que el Papa. En principio, eso no es malo, pues significa que esa religión sigue interesando a los dos bandos. Lo que pasa es que la doctrina católica es aplicada por unos y otros con su interés peculiar. Y así la extrema derecha gruñe cuando el Papa habla de los pobres como prioridad. Y la extrema izquierda ningunea al Papa cuando recuerda urbi et orbi que la prioridad de la vida sobre la muerte incluye la condena del aborto y la eutanasia, además de las guerras. Todo lo prioritario está en el Evangelio, que para los cristianos es más importante que la Constitución. Porque el Evangelio va a misa. Y se considera palabra del Señor.
ALGUNOS lectores me han pedido que vuelva a escribir un artículo del Cádiz CF en esta sección. Yo me he resistido, porque hay asuntos más serios, aunque para Cádiz y su entorno deportivo el descenso a la antigua Segunda B (ahora Primera Federación) sería una gran desgracia. Y ya he comentado que esta temporada se parece demasiado a la del descenso en Alicante, por esa chulería tan propia del cadismo de no quererse hacer a la idea de que el verdadero sitio del equipo, en estos momentos, está en Segunda. El Cádiz no ha sido nunca un gran club. A lo más que ha llegado es a matagigantes.
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran fiesta de los sindicatos. CCOO y UGT capitalizaban las manifestaciones y los sindicatos extremistas se desmarcaban y salían con algunas decenas de personas. Ahora en Sevilla la gente suele aprovechar el 1 de mayo para ir a la playa.
ALGUNAS noticias se repiten en Cádiz cada medio siglo, o incluso antes. Parece como si la ciudad viviera en una historia cíclica. De modo que, al revisar periódicos de siglos pasados, parece que estamos leyendo noticias contemporáneas, sólo con algunas variantes. El barrio de Santa María y su entorno es un territorio donde eso ocurre con frecuencia. A pesar de los cambios urbanísticos, las obras y las nuevas personas que fueron llegando. Y eso es lo que sucede con el malestar de los vecinos por la droga, que ha vuelto a recordar tiempos pasados.
SER turista en Sevilla no es una maravilla. El turista en Sevilla tiene mala fama. El turista no tiene quien le escriba elogiosamente, ni nadie lo califica como un enamorado de Sevilla que viene a ver la ciudad con los ojos de Romeo debajo del balcón de Julieta. El turista en Sevilla se dice que sobra, que sólo sirve para estorbar en Semana Santa en las bullas, para merodear sin rumbo coherente por la Feria, para comprar entradas de los toros en la reventa, y para dar por saco el resto del año. El turista en Sevilla parece que no contribuye a elevar el PIB de la ciudad. Y, para colmo, se le menosprecia, y se le considera un turista de chanclas y bermudas, que intenta entrar en la Catedral como si estuviera en el paseo marítimo de Torremolinos. Y que es un muerto de hambre, que viaja a Sevilla con pocos euros. El turista no es una prioridad nacional, ni llega en pateras o cayucos.