LAS celebraciones de Emporio del Orbe tienen una parte cultural que resulta interesante. Por ejemplo, la exposición del patrimonio religioso, en la Fundación Cajasol, cuyos comisarios son Lorenzo Alonso de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
ADEMÁS del tranvibús, en Sevilla aún existe el tranvía. No se sabe qué es más difícil: que un camello pase por el ojo de una aguja, que Andalucía supere la media europea en el informe PISA, o que un tranvía llegue a su parada final de la plaza Nueva. Cada…
UNA vez más se ha visto la hipocresía de los políticos con las alertas en los teléfonos móviles. Cuando no se envía, parece que la responsabilidad de una catástrofe natural es de las autoridades. Pero cuando se envía, y el pueblo incrédulo no hace caso, o cuando las autoridades no…

POR culpa del caos ferroviario, en Andalucía ha aumentado el uso del coche privado. En las ciudades hay más atascos en las últimas semanas. Y en las carreteras ha coincidido con las borrascas, que las han dejado peor de lo que ya estaban. La Junta de Andalucía, el Gobierno y las Diputaciones se supone que van a hacer obras de emergencia. En principio, para poner parches. Pero hay un problema estructural: el estado de las carreteras andaluzas era tercermundista antes de las lluvias. Incluidas las autopistas y autovías, donde destaca el colapso de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz.
LA guerra de Ucrania cumple cuatro años. La invasión rusa de Ucrania parece que no interesa en España, a pesar de que es un país europeo. Putin, antes de esta guerra, era amigo de Vox, y ayudó a la extrema izquierda española y a Puigdemont. Parece que algunos aún le mantienen el afecto y no lo tratan como a Netanyahu o a Trump. Los gobiernos europeos también hacen un ejercicio de hipocresía. España, sin ir más lejos, es el segundo país europeo que compró más gas natural a Rusia el año pasado. Sólo Francia compró más. Mientras se habla de boicot, mantienen importaciones y exportaciones millonarias.
EL Vía Crucis de las cofradías de Sevilla cumplirá 50 años mañana lunes, con el traslado del Cristo de la Buena Muerte, de la Hermandad de la Hiniesta, a la Catedral. Curiosamente, es una herencia de los años de la Transición, cuando las hermandades también tuvieron una apertura que después las llevaría a la masificación. El primero salió en 1976, con el Cristo de las Misericordias, de la Hermandad de Santa Cruz. Resulta significativo que aquel año sólo salían a las calles sevillanas en vía crucis los crucificados de Santa Cruz y la Hiniesta, como ha recordado Rafael Jiménez Sampedro, en un reportaje publicado en el Boletín de las Cofradías de Sevilla. Es decir, la primera nombrada y la que ha tardado 50 años en ser designada. Ambas fueron las pioneras. Hoy lo raro no es la hermandad que sale, sino la que no sale por la feligresía con su imagen de Cristo, en Vía Crucis, durante la Cuaresma.
LA Cuaresma gaditana es diferente y este año todavía más. Hoy es el primer viernes de Cuaresma. En las calles de Cádiz aún sigue el Carnaval, que oficialmente se prolonga hasta el primer domingo de Cuaresma, aquí llamado Domingo de Piñata. En Cádiz, muchos cofrades son también carnavaleros. No es como en Sevilla, donde el domingo las hermandades celebrarán 21 funciones principales Pero esta singularidad no es nueva. La Cuaresma en Cádiz es muy peculiar, no dura 40 días, si acaso 34, o quizás menos.
EN Sevilla gusta mucho un maratón. O eso se supone. En Sevilla puedes correr todos los años un maratón, un medio maratón, un cuarto de maratón (la carrera nocturna del Guadalquivir) y varias mitades de cuartos de maratón (las carreras populares de 5K que organizan en los distritos o por los más variopintos motivos). De modo que en Sevilla hay casi tantas carreras populares o impopulares como vía crucis y cruces de mayo. Todas esas carreras necesitan dotaciones de policías y cortes de tráfico. Y, cuanto más extraordinaria es la carrera, más grande es el corte del tráfico, sin que los ateos se quejen tanto como cuando sale un paso.