SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

CÁDIZ no tiene nada en el Patrimonio de la Humanidad, aunque sí muchas ganas de que la Unesco le incluya algo. De vez en cuando se vende una moto y, de paso, dicen que vamos a pedir esto o lo otro. Pero, a la hora de la verdad, no se pide nada, o no se pide bien, o en la Unesco disimulan y dicen que el plazo está cerrado, y no cuela Por eso, hay que situar las cosas en sus justos términos. Ahora el gobierno local del Ayuntamiento de Cádiz dice que van a pedir en el próximo pleno que comiencen los primeros pasos para que el conjunto de los castillos y las murallitas de Cai sean Patrimonio de la Humanidad. ¡Ojalá! Pero si leemos la letra pequeña, veremos que tiene trampita. De momento, lo que quieren es que Costas ejecute obras en los castillos y las murallas, antes de que se caigan a pedazos y se conviertan en patrimonio inmaterial.
EN Sevilla gustan mucho las tradiciones de hondo arraigo, que se perpetúan con el tiempo. Sin embargo, asimismo hay tradiciones que se consolidan de un año para otro; y que según los entendidos en tradiciones, no son tales, sino novelerías que cuajaron y ahí quedaron. No es lo mismo la procesión de la espada del día de San Clemente que la fiesta del miércoles de Feria, que aprobó el alcalde Juan Espadas en 2017. Eso también se olvida: toda tradición ha tenido un inventor, que no la heredó de sus abuelos. En el siglo XXII, el miércoles de Feria podrá ser considerado una fiesta tradicional, si es que llega tan lejos.
TODOS los gobiernos (incluidos los ayuntamientos) dejan lo mejor para el final. Esto lo explicó en público Cristóbal Montoro, con ese desparpajo tan suyo: al principio, las medidas más impopulares; al final, las medidas más populares y vistosas. Así los ayuntamientos dejan lo mejor para el último año. Menos en Cádiz, donde los presupuestos aprobados para 2018, han ido a la baja y a peor. Se ha destacado el acuerdo del PSOE con Podemos e IU. El pacto de Fran González con el otro González, José María, y con Martín Vila tiene un significado político evidente. Sin embargo, el presupuesto aprobado es bastante restrictivo y chungo. Con esas cuentas culminarán cuatro años nulos.
TANTO decir que los sevillanos no trabajan en la Semana Santa y la Feria, que se escaquean dos semanas del año por la cara, y nos lo hemos creído. Pero es mentira. A las pruebas me remito. Ayer el ex presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, fue obligado a hacer el paseíllo, por culpa de los Eres. Con todos los respetos a su presunción de inocencia. Ni que fuera Manzanares, Roca Rey o Ferrera. Ya lo advirtió Gaspar Zarrías, que siempre ha sido espabilado: ese juicio se debía aplazar hasta después de Feria. Total, si con el retraso que llevan desde los tiempos de la juez Alaya no se va a notar.
SIEMPRE nos quedará Canarias, que se ha convertido en el último bastión de los barcos de pasajeros que salen del puerto de Cádiz. Siempre es un decir, nunca se sabe, pero sí al menos hasta 2020, tras renovarse la concesión a Trasmediterránea por dos años más. Esos barcos, que todavía transportan a pasajeros (además de mercancías) son la evocación postrera del esplendor perdido del puerto de Cádiz, cuando zarpaban los barcos a Veracruz, a Cartagena de Indias, a La Habana, a Montevideo, a Manila, a esos destinos que perdimos con el paso del tiempo, cuando el avión se consolidó como un invento mortífero para el tráfico marítimo de pasajeros.