SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

ES difícil que Andalucía progrese, converja con otras comunidades más ricas y todo eso, mientras no se abandone la mentalidad provinciana que predomina. En cada una de las provincias olvidan que existen siete más. Igual ocurre con la capitalidad. Bien sea por el peso de las diputaciones, o por factores históricos, se impone una mentalidad de fronteras en cada provincia. No son capaces de organizar proyectos conjuntos, en beneficio mutuo. Y, si se pueden fastidiar, no dudan en hacerlo. Para ello no es raro que anuncien proyectos utópicos, como el circuito de Motos y Fórmula 1 que David y José Antonio García han planteado en terrenos de Carmona. Con todos los respetos, y con el máximo cariño, hay que decirles que carece de sentido tener un circuito internacional en Jerez de la Frontera y otro en Carmona, a 100 kilómetros de distancia.
A los que quieren invertir en Cádiz, suponiendo que haya alguien, conviene explicarles la realidad. En Cádiz, las cosas son justamente lo contrario de lo que parecen. Es por influencia del Carnaval, donde se maneja la ironía y el doble sentido. De modo que nos hemos acostumbrado a un lenguaje cifrado, plagado de paradojas, que sólo se entiende en clave gaditana. Por ejemplo, si el concejal Martín Vila dice que en Cádiz tenemos el riesgo de “una burbuja hotelera”, en realidad lo que está diciendo es que en Cádiz no se construye un hotel ni de coña; y que es como una burbuja, porque todos los proyectos se van a hacer gárgaras, como una pompita de jabón. Y otra cosa es que aquí se confunde un hotel con un proyecto de hotel. Verán: un hotel es como el Atlántico; y un proyecto de hotel es como Valcárcel.
AUNQUE han llamado más la atención otros detalles, Beltrán Pérez ha salido fortalecido tras la convención del PP en Sevilla. Prometió solemnemente a Rajoy que hará todo lo posible por recuperar la Alcaldía y que se olvidará del reloj. Ahora empieza lo más difícil para él, que es recuperar votos contra reloj y con vientos desfavorables. Para ello, debe centrarse al máximo, que es la clave del éxito. Se puede considerar a la Sevilla de hoy como una de las ciudades más centristas y centradas de España, quizá la que más. Eso se nota en que todos los partidos no indignados juegan a ser de centro: el PSOE de Juan Espadas lo busca sin disimulo. Ciudadanos, con Javier Millán, tiene ahí su espacio natural. ¿Y el PP?
Con Beltrán Pérez, el PP intenta recuperar el centrismo que dio victorias a Soledad Becerril y Juan Ignacio Zoido. Les pasa a todos. Cuando el PSA consiguió la Alcaldía con Luis Uruñuela fue gracias a un pacto de izquierda que montaron contra la UCD centrista. Pero cuando Alejandro Rojas-Marcos llegó a la Alcaldía fue porque el PA se dejó la S por el camino y se centró.
ES domingo en Cádiz. Una mañana soleada, a la espera de otra borrasca. En el muelle, más allá del cochambroso edificio protegido de Puerto América, destaca el porte señorial de un crucero de Mediterranean Shipping Company. Los cruceristas pasean por la carrera oficial y sus aledaños, donde encuentran muchos comercios cerrados y la mayoría de los bares abiertos. En la calle Compañía, delante de Tinoco (que respeta el descanso dominical), una pareja de la Policía Local presta servicios de vigilancia, y seguridad ciudadana a los confiados paseantes.
UNA vez que se alcanzó un pacto institucional entre el Gobierno central, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla; una vez que el PP, PSOE y Ciudadanos parece que están de acuerdo, viene la segunda parte del problema. Aparecen los que quieren cargarse el Metro. Este es uno de los motivos de la ruina de los pueblos: cuando se pierde el tiempo en discutir sobre lo ya discutido. Si se ha tomado una decisión es para ejecutarla. El tiempo de los debates empezó en el siglo pasado. Ya en el siglo XXI, la consejera Rosa Aguilar presentó un proyecto que no se ha cumplido. Ahora existe un acuerdo político entre Íñigo de la Serna, Felipe López y Juan Espadas que tampoco han empezado a cumplir. Y, mientra, aparece la excusa perfecta para no hacer nada. Son los expertos que (a diferencia de otros ingenieros tan expertos o más que ellos) consideran que el Metro es un error, que lo ideal sería apostar por tranvías y autobuses rápidos.