CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

SER político es una profesión de alto riesgo. Es como saltimbanqui, trapecista o funambulista. Pero lo más grave es que ser político ya no se centra en las ideas, sino que se trata de estar en el sitio adecuado en el momento oportuno. Es como la diferencia entre Koke o Rakitic en la ruleta rusa de los penaltis. Por ejemplo, un pedrista como Celis estaba en el sitio inadecuado, pero le ha sonreído la fortuna. Mientras que María Jesús Montero ahora juega a dos barajas. Pero eso no es nada, comparado con lo que tienen montado en el PP. Los partidarios de Soraya y los de Cospedal supongo que estarán rezando y poniendo velas a San Judas Tadeo y a Santa Rita desde que Rajoy volvió a Santa Pola (Alicante). Y por fin les llega lo peor: susto o muerte.
EN España cortan cabezas de turcos para todo, como si estuviéramos todavía en la batalla de Lepanto. Ya no son turcos, propiamente dichos, sino que buscan víctimas debajo de las ruinas. Algunos dicen que la culpa es de la Inquisición, pero viene de antes. Los romanos producían mártires cristianos a granel. Y en los ancestros ya estuvo Abraham a punto de sacrificar a su hijo Isaac. Por eso, después de la eliminación de España en el Mundial, desde que falló Iago Aspas el último penalti buscan culpables, y cada cual tiene los suyos. Porque todo el mundo opina de fútbol, y así se dicen incontables tonterías.
EL Mundial en Sevilla ha sido triste y cortito, como en el resto de España. El Mundial tiene algo de carnavalesco, con la gente que se disfraza con sus camisetas rojas y se pintarrajea, como si fueran una chirigota de Lolo Álvarez Seda o Antonio Pedro El Canijo de Carmona. Los primeros partidos del Mundial coincidieron con las celebraciones del Orgullo Gay, que también tienen bastante de carnavalesco, y quizá por eso lo celebran en la Alameda de Hércules, como las viejas murgas que se perdieron. Ahora lo que se ha perdido es el Mundial de 2018. No se podrá decir que Espadas fue alcalde con un Mundial debajo del brazo. Por el contrario, el único alcalde con el que se ganó un Mundial es Monteseirín, un talismán, que tenía una potra tremenda y unas setas vistosas.
EN el Cádiz playero nunca hubo viviendas con fines turísticos, que suena cursilísimo, sino pisos y apartamentos para veraneantes. Esto es así desde que empezaron a construir edificios de altura en el Paseo Marítimo y sus alrededores, en los tiempos de José León de Carranza y de Jerónimo Almagro como alcaldes; y ya fue un no parar, que siguió después, con Emilio Beltrami de alcalde; hasta que terminaron lo poco que quedaba, ya en la democracia, con Carlos Díaz y Teófila Martínez. De modo que en el Paseo Marítimo no hay sitio para nuevos apartamentos turísticos. Y para un terreno que existe, con fines hoteleros, en el antiguo Tiempo Libre, no son capaces de ponerse de acuerdo.
A grandes males, grandes remedios. Ante la proliferación inaudita de despedidas de solteras y de solteros venidos de toda España, no hay que rasgarse las vestiduras, ni poner el grito en el cielo. Se trataría de que Juan Espadas y el delegado de Turismo y otras materias, Antonio Muñoz, apuesten por las despedidas de solteras y de solteros deluxe, como un reclamo para inaugurar tres docenas más de hoteles de cinco estrellas. Así recaudarán más impuestos turísticos, ahora que la Junta de Andalucía se ha mostrado comprensiva. Aunque sólo para Sevilla, no para el resto de la comunidad. Con las despedidas pasa lo mismo que con el turismo en general: las hay deluxe y de chanclas. Las hay del mayor glamour y elegancia, y las hay de una ordinariez que chirría.