CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

RESULTÓ bastante cateta aquella visita que hicieron los concejales del Ayuntamiento de Cádiz y expertos varios al Puerto de Málaga. Dijeron que era para comprobar in situ la integración en la ciudad. Más interesante era visitar el de Barcelona. Todavía se ignora la utilidad de esas excursiones. No obstante, para seguir con los viajes de fin de curso, les propongo que organicen otro a Córdoba. Conste que no es una crueldad para achicharrarlos un día de calor, como a San Lorenzo en la parrilla del martirio, sino para que aprendan. Se trata de conocer la integración de Córdoba en el Patrimonio de la Humanidad, pues ellos cuentan con cuatro monumentos incluidos y Cádiz ninguno.
EL nombramiento de Alfredo Sánchez Monteseirín como nuevo delegado estatal en la Zona Franca ya se ha publicado en el BOE y es oficial. De ese modo vuelve a ocupar un cargo con responsabilidad institucional el que fuera alcalde de Sevilla entre 1999 y 2011. Tiene algo más que un valor simbólico. Ese cargo de la Zona Franca no se reserva al cementerio de elefantes políticos, como las autoridades portuarias. Por el contrario, en otras zonas francas han nombrado a personas que están en edad de merecer cargos mayores, y que todavía no han desarrollado su carrera política. Así que Monteseirín ha vuelto. No se sabe si para quedarse ahí o para qué, pero ha vuelto.
LA carga de trabajo de los astilleros de la Bahía es un misterio. A Puerto Real llegó Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, como madrina (¿eso es feminista?) de la nueva subestación eléctrica Andalucía II. Y le pidió a Ignacio Sánchez Galán, el presidente de Iberdrola, más subestaciones, que aporten carga de trabajo alternativa. Mientras que fuera estaban Antonio Noria y el comité de empresa, diciendo que si no llegan nuevos pedidos, a mediados de 2019 ya no habrá trabajo en Puerto Real. A la esperan quedan de las famosas corbetas de Arabia Saudí. Y reciente está el caso de las nueve fragatas australianas perdidas para nuestra Bahía.
LA Real Orquesta Sinfónica de Sevilla se ha instalado en la polémica desde sus inicios. Cuando no es por discrepancias entre instituciones es por la gestión o por las penurias económicas. El origen del mal es sencillo de intuir: es una orquesta politizada. La cultura y la política son incompatibles, a pesar de la zeja de Zapatero y los sentidos actos de los premios Goya que han pedido para Sevilla. La cultura y la política son bastante incompatibles, porque una de las misiones de los artistas (y la gente culta, en general) debería ser denunciar los abusos del poder, pero no sólo cuando gobierna el PP, sino siempre. La esencia del artista es la libertad y la independencia, incluso en contra de sus propios intereses.
SE supone que la Zona Franca debería ser como una empresa de empresas, un organismo de gestión, con importantes misiones para dinamizar la economía gaditana y contribuir a la expansión internacional de las empresas, que compiten en condiciones ventajosas de fiscalidad. El delegado del Estado debería ser un profesional del sector, con capacidad para manejarse bien en la economía de España y el resto del mundo. Debería ser un profesional, no sé si independiente, pero al menos no elegido a dedo por el partido del Gobierno. El cargo de delegado debería ser como el de director general de RTVE, digamos que más profesional y experto.