SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

HAY esperanzas. Esos edificios abandonados de Sevilla no siempre están condenados al olvido. Los hombres y mujeres de poca fe habrán entendido que más vale tarde que nunca. La Fábrica de Artillería era uno de esos edificios imposibles, como la Gavidia, su vecino San Hermenegildo, o las Atarazanas. En la Fábrica de Artillería llegaron a plantear proyectos de los más variopintos. No sólo un hotel, esa idea tan poco original. Incluso la Ciudad de la Justicia plantearon allí, en un calentón de ocurrencias. Finalmente, esto que comenzó en tiempos del alcalde Monteseirín, y que siguió dale que te pego con el alcalde Zoido, ha culminado con el alcalde Espadas. En 2016 dijo que lo abriría como un nuevo espacio cultural. Y en 2018 lo ha cumplido. Increíble, pero cierto.
SUPONGO que Albert Rivera tiene asuntos más importantes de los que ocuparse. La semana pasada estuvo paseando por la Feria de Sevilla, haciéndose fotos con todos los que iban por allí. Después soltó lo de Manuel Valls para la Alcaldía de Barcelona. En la reunión de cargos de su partido, en El Escorial, les dijo claramente que necesitan incluir a gente nueva y valiosa para responder a las expectativas de las encuestas. Dicho de otro modo, que no lo dijo él, sino que lo apunto yo: lo que tienen, en general, es cortito, muy cortito, si se compara con las estructuras de PP y PSOE; y en algunos municipios, como Cádiz, incluso de Podemos e IU.
HAY que prestar atención a lo que ha ocurrido en Palma de Mallorca. Puede marcar un cambio de tendencia. El Ayuntamiento va a prohibir el alquiler de pisos con fines turísticos en edificios familiares. Sólo se permitirá el alquiler en los edificios de apartamentos turísticos regulados. Aunque establecen la excepción de los arrendamientos con fines vacacionales en viviendas unifamiliares. Según ha explicado el alcalde Palma, Antoni Noguera, en esa ciudad estiman que existen unos 11.000 pisos en plataformas de alquiler con fines turísticos, aunque oficialmente sólo están inscritos 645. Otras estimaciones añaden que el 95% de los pisos alquilados a turistas corresponden a ofertas irregulares.
SOY consciente de que este es un asunto que merece alta sensibilidad. Afecta a personas vulnerables, que en la mayoría de los casos son derrotados por la vida, y tienen detrás historias tristes de marginación y soledad, a veces de desgarro familiar. Sin olvidar tampoco que existe un margen residual, derivado de lo lumpen y el desarraigo social. Por todo ello, y mucho más, los indigentes que vemos por las calles de Cádiz merecen atención y ser tratados con dignidad. Pero lo que no se puede hacer es fomentar la indigencia, como está ocurriendo. Porque el efecto llamada hace que acudan indigentes de otros lugares, trasladando problemas que nada tienen que ver con Cádiz. Y dan una penosa imagen de la ciudad.
DICEN que el mes loco es febrero, pero abril nos ha salido con locuras mil. Han ocurrido varios fenómenos extraños en Sevilla, sin contar la final de la Copa del Rey. Hemos tenido un tornado (o cosa parecida), y una tormenta eléctrica que atacaba a los semáforos y los volvía majaretas. Hemos tenido lluvia de barro del desierto, y chaparrones antifarolillos de Feria, y vendavales para cerrar los parques. A algunos de esos fenómenos les ponen nombres, desde que vinieron Emma y Hugo, pero tienen cuidado de no llamarlos Mariano o Susana. Todas estas rarezas, en otros tiempos, se hubieran interpretado como malos augurios del destino. ¡Ojú!