EN el calendario de la Cuaresma, el Domingo de Pasión es un día importante. En Cádiz y en la mayoría de los municipios de la provincia, es el día de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
A los guiris que viven más allá de Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra y Mairena del Aljarafe les resultan raras algunas costumbres de la peculiar idiosincrasia sevillana. Por ejemplo, no entienden que se organice un gran revuelo con las obras públicas al aproximarse la Semana Santa. Y que el corte…
POR primera vez en los últimos años, Andalucía le va a marcar la agenda a Cataluña y a Madrid. Después de lo que ha ocurrido en Castilla y León, le toca el turno de las elecciones a Andalucía. Y es aquí donde se les ha metido el miedo en el…

LA gente más rancia y los amantes de las tradiciones en sus fechas de costumbre dicen que en Sevilla están los tiempos revueltos. A pesar de todo, los más rancios fueron a ver a la Esperanza Macarena y la Esperanza de Triana, al Señor del Gran Poder y al Cachorro en diciembre, junto a las luces de Navidad, en pleno Adviento. Adelantaron un día la fecha de la Cabalgata de los Reyes Magos, aunque sin llegar a confundirla con los cotillones de Nochevieja. Y cuando ya habían terminado de pasar hasta los tres mil reyes magos de barrios, cuando en la tertulia El Cirio Apagao le entregaron las pastas al pregonero de la Semana Santa, ese mismo día precisamente, se aprobó el cambio en la duración de la Feria de abril, que este año empieza el 6 de mayo. Y en la octava del Corpus, mientras bailan los seises, será la noche de San Juan.
LA Junta de Andalucía unió las consejerías de Turismo y Cultura, pero después las separó cuando Juanma Moreno reformó su gobierno. Era una unión inconveniente. Mucho mejor sería crear una macro consejería de Turismo y Vivienda. Porque el turismo y la vivienda (en Andalucía, en particular, y en España, en general) están directamente relacionados. De modo que las medidas deben ser coordinadas. Abordar la turistificación como enemiga de la vivienda, o limitar el turismo en las ciudades, obliga a decisiones que no se pueden adoptar a tontas y a locas. Pues no sólo hay votos en juego. También muchos millones de euros.
MUCHOS creerán que el propósito de ganar habitantes para Cádiz es utópico. Porque, a pesar de los proyectos de nuevos pisos, es una ciudad con poco espacio para construir, constreñida por su ubicación geográfica, con la vivienda cara, con una población que se muda a municipios del entorno y con una tasa de natalidad a la baja. Bruno García lo tiene difícil. No obstante, hay un buen ejemplo a considerar: Barcelona. Ya sé que comparar la capital catalana con el Cádiz actual no es realista. Pero en Barcelona se dan todas esas condiciones antes enumeradas. Y, sin embargo, ha cerrado 2024 con el mayor número de habitantes empadronados en los últimos 40 años. Ya tiene 1.718.149, y se espera que en 2027 supere su tope histórico, que es el de 1982, cuando tenía 1.752.000 habitantes.
EN la polémica sobre la llamada mafia del taxi en el aeropuerto de Sevilla podríamos recurrir a la filosofía. Lo sé, la filosofía está olvidada, hasta el punto de que un filósofo llamado Salvador Illa fue colocado como ministro de Sanidad y actualmente es presidente de la Generalitat de Cataluña. Pero la filosofía podría explicar lo que sucede en el aeropuerto, más allá del conflicto entre taxistas, ya que la mafia susodicha tiene su origen en las circunstancias. Y ello nos llevaría directamente a Ortega y Gasset, un filósofo al que se suele citar en los calendarios y agendas por su legendaria frase:”Yo soy yo y mi circunstancia”.
EN 2025, al PP y al PSOE les ha dado el frenesí por competir a ver quién habla más de viviendas. Hablar por hablar. Construir es otra cosa, y requiere albañiles. Aunque más viviendas que el PP y el PSOE juntos hicieron en los años de Franco, todo hay que decirlo. Era un dictador, pero aquel régimen sabía que mientras construyera pisos y la gente tuviera su cochecito y su pluriempleo no le harían ninguna revolución. Y se murió sin que nadie le hiciera una revolución. La revolución se la van a inventar a los 50 años de muerto. Y, de paso, quieren construir algunos pisitos, porque hay muchos necesitados. En Cádiz ya han aparecido terrenos de la noche a la mañana.