UNA vez más, la izquierda municipal gaditana y sus amigos han querido hacer virtud de la necesidad. Es normal y se entiende, pues para eso se encuentran en la oposición.…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

SIEMPRE que se habla o escribe de Manuel de Falla aparece por algún lado que la gente lo considera granadino, a pesar de que nació y vivió sus primeros años en Cádiz. También salió, de pasada, este típico tópico en Unicaja, en la presentación del libro El árbol sonoro de Manuel de Falla, que ha escrito el poeta, musicólogo y académico gaditano José Ramón Ripoll, otro que gran parte de su carrera la ha hecho en Madrid. Para cualquier persona de la cultura gaditana lo peor que puede hacer es quedarse en Cádiz perpetuamente. Y eso valía también para Manuel de Falla, que no sólo vivió en Cádiz y en Granada, sino en otras ciudades y países que le dieron su universalidad.
ESTA es una cuestión para la controversia, que ha mandado a eminentes pensadores y teólogos a la enfermería de la plaza. Imposible de resumir plenamente en 2.300 caracteres. Así que vamos a portagayola. El fútbol funciona como una religión en el sentimiento de muchas personas. Tiene una liturgia propia, unos ídolos (que son como santos o gurús), unos códigos o creencias, una formación que comparten los iniciados, prometen el cielo o el infierno en 90 minutos (más el alargue), tiene vestimentas diferenciales, y se fundamentan en la fe en el equipo, la esperanza en la victoria y la caridad con los propios, que no con los rivales. Sin embargo, y a pesar de lo anterior, el fútbol no es excluyente de la religión. Incluso puede servir para reforzar a las religiones.
HOY se cumplen dos años desde las elecciones municipales en las que el PP recuperó la Alcaldía de Cádiz. La lista encabezada por Bruno García ganó por la mínima. Consiguió 14 concejales de los 27 que forman el Ayuntamiento. El PSOE obtuvo 7 ediles y Adelante Izquierda Gaditana se quedó con 6. La lista de los sucesores de Kichi pasó a ser la tercera. Y eso no está de más recordarlo, porque ni siquiera son el principal grupo de la oposición, a la que se supone liderada por el PSOE. El PP ganó por los pelos. En el último concejal estuvo su triunfo y la recuperación del Ayuntamiento. Y ese detalle de la victoria mínima es el más importante de todos. El alcalde, Bruno García, lo ha tenido en cuenta.
MUCHO se ha hablado y escrito sobre la Gran Procesión del Jubileo en Roma, en la que participó el Cachorro. Sin embargo, hay un aspecto que no se ha resaltado con la importancia que merece para la Semana Santa sevillana: en Roma triunfaron los costaleros. La cuadrilla del Cachorro, mandada por su capataz, Ismael Vargas, tuvo una intervención excelente. Y cuando comenzó a llover, y cuando llovió más fuerte, demostraron que la mejor forma de llevar un paso es con costaleros. Y que a esa forma de cargar pasos se llegó tras una evolución histórica, en la que Sevilla y sus cuadrillas han sido madres y maestras para un modelo que siguen copiando o imitando en otras ciudades.
NINGÚN presidente de la democracia española se ha obsesionado tanto con Franco como Pedro Sánchez. Ni siquiera su colega José Luis Rodríguez Zapatero, que liquidó la concordia. El sanchismo es una forma evolucionada del franquismo sociológico. Es lo más neofranquista que se recuerda desde Franco. No en las soflamas ideológicas, que en el sanchismo apelan al progresismo, como algo etéreo, que evoca un nuevo Movimiento. Me refiero a las formas. El modus operandi del Gobierno es el mismo de los años de la posguerra. Su propaganda sigue la misma estrategia.