AL Papa suelen visitarlo en el Vaticano los obispos. También recibe a los jefes de Estado y a Yolanda Díaz si lo solicita. Pero es más raro que lo visiten…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SEVILLA es odiada en Andalucía, España y la Humanidad. Todos los odios tienen el mismo motivo: la envidia. Conste que eso también pasa entre los sevillanos. Cuanto más se copia o se imita a alguien, más se le envidia, porque se añoran sus cualidades. Sevilla es odiada por algunos andaluces,…
CREÍMOS que el progreso del ser humano consistía en que no hubiera guerras, pero ya lo ven. Ha sido interesante que unos astronautas vean la cara oculta de la Luna. Por suerte, allí no vive ninguna civilización a la que exterminar en una noche. Donald Trump y Benjamín Netanyahu se…

LOS vecinos no quieren la Carpa del Carnaval en el muelle, ni en ningún sitio. La evolución de la Carpa merece un análisis pormenorizado, una monografía de la UCA, un congreso en el Palacio, quizás un libro. Es interesante que Antonio Cabrera haya recordado sus orígenes, cuando era gerente de la Fundación Gaditana del Carnaval. Sin Carlos Mariscal y sin Antonio Cabrera, la Carpa no hubiera empezado su trayectoria de generación en degeneración. Las pequeñas historias que allí han sucedido, los escarceos, intentonas y demás, se quedaron en el terreno de juego. Por suerte, no tenemos constancia de denuncias por acoso, aunque las ninfas salían huyendo a veces. Cádiz no es Hollywood. No hay pasarelas para protestar. Las últimas cayeron con el soterramiento, cuando llegó Teófila, después de Carlos Díaz, el alcalde que implantó la Carpa.
ES la pregunta del millón: ¿quién será la candidata o el candidato del PP a la Alcaldía de Cádiz para las elecciones municipales de 2019? Todavía es una incógnita, aunque se esperaba que lo anunciaran en enero; y el plazo va por abril. El PP gobernó en Cádiz 20 años con Teófila Martínez, que volvió a ser la más votada en 2015, ya sin mayoría absoluta. Por ello, el candidato o la candidata del PP serán de mucha relevancia. Tanta que el PSOE y Ciudadanos también están esperando, posiblemente hasta ver a quién tienen enfrente. Se ha dado por supuesto que Podemos mantendrá a José María González, si no hay sorpresa. Pero estas elecciones se jugarán a cuatro. No tienen nada que ver con lo que hemos conocido hasta ahora.
APROVECHANDO que son los días de Fitur, y rara es la autoridad que no ha viajado a Madrid, no se habla de otra cosa que de los turistas. Empezaron los empresarios en las vísperas (aquí hay vísperas de todo, incluso de Fitur), diciendo lo que dijeron, que es impropio de los empresarios, pues ellos se deberían organizar por el principio capitalista: cuanto más, mejor. El alcalde Espadas tiene la habilidad de decir un día una cosa y otro día lo contrario, según quien lo oiga. Con frecuencia, apuesta por el turismo de calidad; pero en Fitur (a donde todos van para presumir de cifras y batir récords), se inclinó por la cantidad. Y nos dejó una frasecita que le pasará factura: “En Sevilla caben más turistas”.
ES una obviedad que Teresa rima con lideresa y con alcaldesa. La señora Rodríguez-Rubio ha preferido lo primero a lo segundo. Optó por una carrera política de incierto futuro (en la que ha sido cuestionada incluso por su portavoz adjunta Carmen Lizárraga), antes que aspirar a la Alcaldía de Cádiz, un sillón en el que finalmente acabó su amado José María González. Estoy convencido de que ella hubiera sido mejor alcaldesa que él. Peor resultaría bastante difícil, ni queriendo. Y además se le intuye a Teresa que lo asumiría con más tino y entusiasmo, porque se lo hubiera creído. Sus asesores la podrían presentar como la antítesis de Teófila: esto es, la alcaldesa de la nueva política.
A ciertos forasteros de la turismofobia masificada (pero no tanto, según el alcalde) les sorprende que en Sevilla no exista un Museo de la Semana Santa. A pique del repique estuvieron en San Hermenegildo, ese edificio vistoso que se va a incluir en el pack de la Gavidia, como un regalo a cambio de la Comisaría. Pero desde que se fue Pasión de San Hermenegildo, para regresar a su sede oficial del Salvador, ese edificio está gafado. Y sobre todo parece evidente el desinterés por abrir allí un Museo de la Semana Santa. ¿Y saben por qué? Porque hay otros museos cofrades en Sevilla. Verbigracia: el de la Macarena.