AL Papa suelen visitarlo en el Vaticano los obispos. También recibe a los jefes de Estado y a Yolanda Díaz si lo solicita. Pero es más raro que lo visiten…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SEVILLA es odiada en Andalucía, España y la Humanidad. Todos los odios tienen el mismo motivo: la envidia. Conste que eso también pasa entre los sevillanos. Cuanto más se copia o se imita a alguien, más se le envidia, porque se añoran sus cualidades. Sevilla es odiada por algunos andaluces,…
CREÍMOS que el progreso del ser humano consistía en que no hubiera guerras, pero ya lo ven. Ha sido interesante que unos astronautas vean la cara oculta de la Luna. Por suerte, allí no vive ninguna civilización a la que exterminar en una noche. Donald Trump y Benjamín Netanyahu se…

A estas alturas, camino de los tres años, nadie se puede extrañar por las chapuzas municipales de Cádiz. El chapú es el método habitual del gobierno local. Con el chapú se crea una ciudad chapucera, y peor que será si no se remedia en su momento. En el caso de los autobuses y las lanzaderas, era evidente que sucedería lo que ha sucedido. Pero no por motivos burocráticos, sino porque es un escándalo contrario a la ideología populista podemita. Ya lo escribí el viernes pasado: “gente modesta de las provincias limítrofes, e incluso de la nuestra, a las que perjudicarían con esa decisión, si no dan marcha atrás, como sería de esperar”. La marcha atrás se veía venir. Es lo que mejor les sale.
SE suele decir que las encuestas son un diagnóstico en un momento dado. Cuando lleguen las elecciones, el momento será diferente. No obstante, el Barómetro Socioeconómico de Sevilla, que ha elaborado el Centro Andaluz de Prospectiva presidido por Antonio Pascual, ofrece unos datos que son bastante favorables para el alcalde Espadas y su equipo de gobierno. Lejanos quedaron aquellos tiempos pretéritos del “Alcalde, babucha, el pueblo está en la lucha”, pero el Ayuntamiento es el manifestódromo principal de Sevilla. Es decir, que siempre hay cabreados e indignados por algo que protestan en la Plaza Nueva. Aun así la gente de a pie está razonablemente contenta; o eso, se supone en el barómetro.
LA Transición ha terminado. Es la conclusión a la que se llega después del último número de la revista Interviú, que pasa a la historia del periodismo, igual que Tiempo, de la misma editorial. Fueron inventos de Antonio Asensio, que apostó fuerte por un periodismo diferente: uno más ordinario y agresivo en Interviú y otro más serio y riguroso en Tiempo. Ambos con cierto progresismo como bandera, para las costumbres y la política. Sin embargo, con el tiempo, ese progresismo ha pasado a ser sexista, después de la gran confusión que existe en la visión ultra del body. Igual elogian el exhibicionismo pectoral de Femen que el burkini en las playas.
EN la madrugada del 30 de enero de 1998, el concejal sevillano Alberto Jiménez-Becerril y su esposa, la procuradora Ascensión García Ortiz, regresaban a casa. Era una noche fría, desapacible y solitaria. Él fue condenado a muerte por ETA, tan sólo porque era un concejal del PP, una víctima fácil, un hombre que pasaba habitualmente por aquellas calles enmarañadas. A ella no la tenían como objetivo, pero acompañaba a su marido en el momento fatídico, y se convirtió en víctima. Sonaron disparos en la calle Don Remondo. Así mataron a un matrimonio. Así quedaron unos niños huérfanos. Así asesinaba ETA en nombre de la revolución del pueblo vasco. Así de crueles eran esos gudaris de la mierda.
AL reconvertir la antigua Cárcel Real en Casa de Iberoamérica, el Ayuntamiento de Cádiz hizo una apuesta de futuro. Además completó la rehabilitación ejemplar de un edificio que había quedado prácticamente destruido en los años 80 del siglo pasado. Desde 2010, en los años previos a la celebración del Bicentenario de la Constitución de 1812, la Casa de Iberoamérica fue el centro que acogió importantes exposiciones y actividades. Allí la anterior alcaldesa, Teófila Martínez, tenía puestas muchas esperanzas para que la ciudad siguiera abierta a América, una vez que pasaran los eventos de La Pepa.