CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

SIEMPRE que presentan unos presupuestos generales del Estado empieza la manipulación de las cifras. El Gobierno (en este caso con Montoro de speaker) para anunciar que invertirán más que nunca. La oposición de Pedro y Pablo para decir que Mariano es el maligno y que esto es un timo. Ese es el problema: sólo se mira desde el interés electoral y no priorizan las verdaderas necesidades. En las inversiones de infraestructuras, Cádiz se quedó marginada y así va a seguir. Y se debe añadir que si la provincia sale malparada, la capital todavía más. Lo peor es que no se dan cuenta de la realidad, o eso parece. La ciudad de Cádiz se está quedando fuera de toda la estrategia logística.
YA se han ido los 2.700 hinchas del Bayern Múnich, aunque puede que algunos se hayan quedado disfrazados de turistas alemanes. Cuando se habla y se escribe del turismo en Sevilla, nos referimos a la cantidad y a la calidad, a la mochila y al lujo, a la turismofobia o a la turismofilia. Después está la segmentación por sectores: turismo de congresos, turismo cultural, turismo de chanclas… Pero se nos olvida el turismo de hooligans, que también existe. Gracias al salto de calidad que dio el Sevilla en tiempos de José María del Nido, posteriormente continuado por Pepe Castro, se ha conseguido que la ciudad reciba varias oleadas de miles de forofos en las últimas temporadas.
ABRIL es un mes tontamente perdido en Cádiz. Sólo hay excepciones cuando el calendario determina una Semana Santa tardía. En Cádiz tenemos partidarios de las fechas fijas para todo. La concejala de Fiestas, María Romay, habló de un Carnaval que coincidiera con el 28 de febrero. Por otra parte, se supo que el Papa Francisco, recién llegado al Vaticano (como de papa en prácticas), comentó que se podría estudiar una Semana Santa de fecha fija a principios de abril. Pero nunca lo planteó en serio y él mismo lo descartó. La luna de Parasceve tiene su encanto y su historia, que es larga de explicar. Al final, todo se ha quedado en su sitio.
ES sabido que en Semana Santa la gente ha pasado por algunas calles que sólo recorren esos días. Nunca más son pisadas durante el resto del año, excepto por sus vecinos. El turisteo también tiene su carrera oficial, en el entorno de la Catedral, que incluye hasta la plaza del Duque y poco más. A la ruta del mudéjar llegan pocos. Cuando los visitantes, en Semana Santa, van acompañados por amigos o familiares sevillanos se sorprenden de esos atajos urbanos, que permiten esquivar cofradías, sin pasar por la carrera oficial, que sea al derecho o al revés, marca los destinos de la ciudad histórica. La Catedral, el Ayuntamiento y El Corte Inglés no están ahí por casualidad.
EL Ayuntamiento de Cádiz, a partir de 2019, ya no será lo que era. Ni, probablemente, se parecerá demasiado. Al relevo anunciado de la ex alcaldesa Teófila Martínez, el PP añade la despedida de José Blas Fernández, según ha confirmado él mismo en la información que publicó ayer José Antonio Hidalgo en el Diario. Todo el mundo político local ya daba por descartado a Pepe Blas en la lista del PP de 2019; y no por viejo, como él mismo dice, sino por esa sensación de que su veteranía es un grado (social, si se quiere), pero parece fuera de onda en estos tiempos de la nueva política. Sus tiempos se resumen en 36 años de concejal, con nueve elecciones por medio, ya que llegó cuando estaba el PSOE en la Alcaldía con Carlos Díaz. Sin embargo, su fama inolvidable la ha cultivado en los 20 años de concejal de Hacienda.