SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

ATENCIÓN a las obras que van a comenzar en el Paseo Marítimo de Cádiz. Es un lugar de alto riesgo. Siempre que empiezan unas obras entra la duda: se puede dejar mejor, o peor. En este caso todavía no ha quedado claro. Se ha puesto como excusa el carril bici, que por fin van a construir, tras una década de promesas incumplidas. Sin embargo, un Paseo Marítimo es mucho más que un carril bici. Por allí no sólo pasan ciclistas, sino también tráfico privado y público, así como corredores de running, peatones que pasean y bañistas en verano. Todos tienen sus derechos legítimos, sin que se pueda beneficiar a unos en contra de otros.
ES curiosa la facilidad que tiene el Ayuntamiento para presentar las cuentas según le interese. Aparte de las negociaciones entre PSOE y PP, con el dilema presupuestario de Beltrán Pérez, el alcalde Espadas alcanzó un acuerdo con Javier Millán, el de Ciudadanos, para el IBI. Y mucho que se habló para bien de la rebajita del 3% en el IBI, pero se pasó de puntillas el mangazo de las casetas de Feria. Como quien no quiere la cosa, habían subido las casetas particulares, pasando de 580,32 euros por módulo hasta los 740,48 euros. Eso supone incrementar más del 27%. ¿Se imaginan la que se hubiera montado si suben ese porcentaje en otro impuesto o tasa municipal? Sería un escándalooo, que diría Raphael.
ESTAMOS perdiendo las costumbres tradicionales de toda la vida. Esto crea desasosiego e incertidumbres. Antes las rebajas de enero se aguardaban con entusiasmo. Empezaban el día 7, con las colas en busca de las gangas. Esas señoras que incluso se empujaban en la puerta de El Corte Inglés para lanzarse en tromba hacia la primera planta. Puede que en otros tiempos incluso se formaran colas en la puerta de Simago y de Soriano, ya no lo recuerdo. También había rebajas en El Piojito, y a veces incluso se inundaba en aquellos lunes junto al estadio Carranza. Eran otros tiempos. Ahora, por el contrario, estamos profetizando el fin de las rebajas.
LA masificación está mal vista en Sevilla. Se despotrica contra la masificación de la Semana Santa y de la Feria, e incluso de la Navidad. Por supuesto, se lamenta que Sevilla viva de un turismo masificado. Pero, al mismo tiempo, se elogia el récord de visitantes en la Catedral, el récord de ingresos en el Alcázar (que tanto agrada al Ayuntamiento), el ranking de la guía Lonely Planet, o que los hoteles permanezcan con un alto índice de ocupación en agosto, cuando antes nadie venía a Sevilla y las habitaciones se ofrecían a precios tirados por los suelos. Existe como un desequilibrio: es un quiero ser rico sin turistas, pero no puedo.
ASÍ como agosto es el gran mes de Cádiz, enero sería el peor con diferencia, si no tuviéramos el Carnaval, que aporta mucho entretenimiento y un motivo para la felicidad, o lo que sea. Hay personas contrarias a nuestra fiesta que despotrican con grande ignorancia. Culpan al Carnaval del atraso de Cádiz, incluso del paro, de la falta de iniciativas emprendedoras, de la incapacidad de los gaditanos para reproducir el esplendor de siglos pretéritos. Incluso yo mismo he escrito que nuestras autoridades se aprovechan para hacerse los suecos. ¿A quién le importa ya el presupuesto municipal de David Navarro? Véase la cara de felicidad del alcalde González cuando se transforma en Kichi, nada más que entra en el Falla.