AL Papa suelen visitarlo en el Vaticano los obispos. También recibe a los jefes de Estado y a Yolanda Díaz si lo solicita. Pero es más raro que lo visiten…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SEVILLA es odiada en Andalucía, España y la Humanidad. Todos los odios tienen el mismo motivo: la envidia. Conste que eso también pasa entre los sevillanos. Cuanto más se copia o se imita a alguien, más se le envidia, porque se añoran sus cualidades. Sevilla es odiada por algunos andaluces,…
CREÍMOS que el progreso del ser humano consistía en que no hubiera guerras, pero ya lo ven. Ha sido interesante que unos astronautas vean la cara oculta de la Luna. Por suerte, allí no vive ninguna civilización a la que exterminar en una noche. Donald Trump y Benjamín Netanyahu se…

ESTABA cantado. Como si uno de los motivos de la aplicación del artículo 155 fuera para que no hubiera dudas. El Carnaval de Cádiz podrá volver al Liceu de Barcelona, sin necesidad de que sea exigido el catalán como lengua única. Para lengua la que tienen algunos componentes de nuestras agrupaciones, que cantan las verdades del barquero, y que allí tendrán la oportunidad de demostrarlo. No es probable que Carles Puigdemont asista al espectáculo desde el palco presidencial, ni que abra la sesión diciendo “Ja soc aquí”. Ni mucho menos que el Rey lo nombre marqués, como su padre Juan Carlos al honorable Josep Tarradellas.
SI Los del Río fueran catalanes, del río Llobregat, estarían considerados a la altura de unos hermanos Gasol de la música. Pero como Los del Río son del río Guadalquivir todavía parece que les sonó la flauta de Macarena por casualidad. Cuanto más grande sea el éxito, más peaje se paga. Para colmo, si son sevillanos y andaluces, eso no se les perdonará en el resto de España, singularmente en ciertas plurinacionalidades. Y tampoco se valorará suficientemente en Andalucía, por aquello de los complejos. Los del Río están más reconocidos en el extranjero que en España. Ahora han sido distinguidos en Las Vegas (no las de aquí, sino las auténticas de allí), en los Grammy Latino, con un Premio a la Excelencia como homenaje a su trayectoria.
VUELVE a la actualidad la Plataforma Logística del Sur de Europa, que tanto ha dado que hablar. Por supuesto, para la confrontación y la bronca política, que es lo habitual en Cádiz. En vez de buscar arreglo para los problemas de la provincia, se dedican a echarse las culpas de los fracasos que lamentan, uno tras otro. “La Plataforma Logística del Sur de Europa no figura en los instrumentos de planificación nacional”, afirmaba el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar. Por ello, no habrá consignación en los presupuestos de 2018.
LA línea 3 del Metro de Sevilla apareció ayer en el debate sobre el Estado de la Comunidad Andaluza. Nadie crea que Susana Díaz se ofreció para que lo pague la Junta, y así no digan que maltrata a Sevilla, sino que mayormente lo utilizó para criticar al Gobierno de Rajoy por su falta de apoyo al proyecto. Seguimos en la fase 1: bronca política. El PP le echa las culpas a las administraciones socialistas (la Junta y el Ayuntamiento), mientras que el PSOE le echa las culpas a la administración popular (el Gobierno central). Y así pasan los años, y todos se ofrecen para alcanzar un acuerdo. Pero no vemos ningún obrero trabajando en el trayecto comprendido entre el Prado de San Sebastián y Pino Montano.
EN Cádiz gusta mucho cambiar por cambiar. A mi modo de ver es una influencia evidente del Carnaval, donde las agrupaciones cambian de tipo todos los años. En muchos casos también cambian de componentes, de autores, o de lo que haga falta. Algunas quedan irreconocibles. Esto también se olvida: no todos los cambios son a mejor. Véase el Ayuntamiento. Pues este afán por las modificaciones ha salpicado al mundo de las cofradías desde hace algún tiempo. Y no se trata de que permanezcan inmóviles. Tan sólo entender que son instituciones con siglos de historia, con fidelidad a unos principios, y que deben ser precavidas en las formas. Simplemente para no equivocarse.