LA mala suerte de José María Pemán es que nació y murió en Cádiz. O sea, que era gaditano. Aquí mantuvo su residencia oficial, a pesar de que pudo empadronarse…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DESDE hace medio siglo, la democracia en España favorece un sistema bipartidista. Los presidentes del Gobierno han sido de UCD y PP (por un lado) y del PSOE (por el otro). En general, se solía respetar que gobernara el más votado. No obstante, a veces era necesario pactar. Gracias a…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

EL 29 de diciembre de 2024 fue inaugurado en la Catedral de Cádiz el Año de la Esperanza. En la de Cádiz y en las catedrales del resto del mundo, pues es una conmemoración que se organiza en todo el orbe católico. Es un Año Jubilar. Al decir esto, un sector de la gente que no ha estudiado Religión piensa que es un año para jubilarse, pero no se trata de eso, sino que jubilar viene de júbilo, que manifiesta alegría. En realidad, la jubilación también suele ser una alegría, para el jubilado y para el que lo sustituye en la empresa cuando queda la vacante.
ESTE año 2025 le hemos visto la espalda a Baltasar un día antes de lo previsto en la Cabalgata de Sevilla. La gente me lo decía en la tarde del 4 de enero: “Ya le hemos visto la espalda a Baltasar, ya está aquí la Cuaresma, ya estará usted nervioso”. ¿Ya está aquí la Cuaresma? Sosiego, don Diego, no corra usted tanto. En la tarde del 6 de enero, mientras en la basílica daba comienzo la función principal del Gran Poder, mientras los niños jugaban con los regalos (que ahora incluyen robots de inteligencia artificial y drones) faltaban justo tres meses para el Domingo de Pasión. Y tres meses y una semana para el Domingo de Ramos. Hoy faltan ocho semanas (56 días) para que sea Miércoles de Ceniza. Así que tranquilidad, vamos a empezar por lo siguiente: la novena de Pasión comenzará el viernes en la iglesia colegial del Salvador.
ESA estampita que mostró una cómica ordinaria en el programa de las campanadas de TVE no era una ocurrencia espontánea. Era un artefacto programado para dar minutos de gloria a su fichaje estrella, y considerar como fachas y ultras a los católicos españoles. Pero no deben confundirse. No estamos como en la guerra civil, cuando los rojos fusilaron a curas y monjas por el simple hecho de serlo. Esta vez les ha salido el tiro por la culata. Pues lo que se ha visto no era el Sagrado Corazón de Jesús, en un montaje con la vaca que ríe, sino que la vaca se ríe porque forma parte del perverso corazón de Pedro, que es así, al revés que el otro: se basa en el odio y no en el amor.
HEMOS entrado en el Año Nuevo, pero en Cádiz siguen como en el año viejo. En Cádiz tenemos unas autoridades que se pasan la vida cambiando los nombres, según el color del cristal con que se miran. Parece que los de izquierda se miran mejor. Pero no cambian las cosas de la gente, no cambian las condiciones de vida de los gaditanos y las gaditanas, no cambian la pobreza por la riqueza, ni buscan inversiones favorables para el empleo. Aquí sólo se cambia lo sencillo. Y lo mismo se quita el nombre de una calle, que el de un estadio, que el de un puente. Por quitar que no quede. Uno me dijo: “mientras no me quiten la cartera, a mi plim, que se distraigan quitando nombres”.
SUELE arrancar el año nuevo cargado de buenos propósitos. Unos son físicos, como ir al gimnasio para adelgazar o controlar más las dietas. Y otros químicos, que tienen más que ver con nuestras reacciones y comportamientos personales. Sin embargo, en Sevilla se suele decir que la rutina del año nuevo no empieza realmente hasta que pasa el día 6 de enero, y se va el último camello de los Reyes Magos, y se apaga la última vela en el altar de quinario de Jesús del Gran Poder y el Señor de Pasión sube al altar mayor del Salvador para que comience su novena. Es decir, que hay seis días en los que el nuevo año está en el calendario, pero aún permanece como en un paréntesis, que forma parte de los ritos.