CÁDIZ es Cádiz. No es Madrid, ni Barcelona, ni Sevilla. Se debe tener en cuenta al afrontar una campaña electoral marcada por la vivienda y por las mentiras que los…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
EN menos de tres meses, han fallecido dos de los alcaldes que ha tenido Sevilla en la democracia. Con Monteseirín y Uruñuela, y anteriormente con Del Valle, hemos perdido a tres de los que han gobernado la ciudad en los últimos 47 años. Luis Uruñuela llegó a la Alcaldía en…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

VELAD, porque no sabéis ni el día ni la hora. Velad nos suena a vela. Todo está escrito en las sagradas escrituras. El Apocalipsis también. Algunos decían: “Esto debe ser el fin del mundo”. No hace falta que venga un Papa negro, Francisco era jesuita. Estaban las tertulias llenas de vaticanistas, pero de inmediato se reconvirtieron en electricistas. Como dijo un tertuliano, “yo no soy vaticanista, ni entiendo de electricidad”. La gente opina de todo, sin saber de nada. Y no se escucha, esto último lo advirtió el Papa Francisco. Hay que escuchar. Sí, pero no dijo que para escuchar hace falta que alguien diga algo. Y un transistor con pilas, como los de nuestros abuelos para escuchar el parte de Radio Nacional.
VELAD, porque no sabéis ni el día ni la hora. Velad nos suena a vela. Todo está escrito en las sagradas escrituras. El Apocalipsis también. Algunos decían: “Esto debe ser el fin del mundo”. No hace falta que venga un Papa negro, Francisco era jesuita. Estaban las tertulias llenas de vaticanistas, pero de inmediato se reconvirtieron en electricistas. Como dijo un tertuliano, “yo no soy vaticanista, ni entiendo de electricidad”. La gente opina de todo, sin saber de nada. Y no se escucha, esto último lo advirtió el Papa Francisco. Hay que escuchar. Sí, pero no dijo que para escuchar hace falta que alguien diga algo. Y un transistor con pilas, como los de nuestros abuelos para escuchar el parte de Radio Nacional.
DESPUÉS del funeral del Papa Francisco, despedido por los principales líderes del mundo, en los próximos días se hablará mucho del sucesor. ¿Y quién será? A esa pregunta intentan responder esos que ahora se denominan vaticanistas. Pero no les hagan caso. Sólo el Espíritu Santo sabrá quién será el próximo Papa. La mayoría de los nombres que suenan son para quemarlos. Cumplen la vieja teoría de que “quien entra como papa sale como cardenal”. De los tres últimos, la elección del polaco Wojtyla fue una sorpresa morrocotuda. La del alemán Ratzinger fue más previsible. Pero cuando renunció llegó otra sorpresa con el argentino Bergoglio. Así que los vaticanistas son como aprendices de Nostradamus.
AL terminar la Semana Santa, el calendario festivo de la provincia nos ha llevado del tirón a las motos de Jerez. ¡La Motorada! Amada por unos y odiada por otros. Las motos son como los perros: o se quieren o se odian. A continuación vendrán las ferias.Tradición arraigada es que Vejer sea la primera, y se celebrará en el arranque de mayo. La de Jerez se celebrará este año del 17 al 24 de mayo y no coincidirá con el moterío. Sin embargo, la capital gaditana, como celebra el Carnaval en sus fechas, como ya no hay Fiestas Típicas en mayo (ni falta que hacen) y como aquí no hay feria (ni falta que hace), en cuanto termina la recogida del Señor Resucitado en San Antonio, ¿en qué piensa la gente? En ir a la playa.
TODO el mundo en general se ha quedado desconcertado con la muerte del papa Francisco. Al dolor que origina en los católicos la muerte de un Papa, ya se añaden los comentarios y elucubraciones sobre quién será el próximo sucesor de Pedro. Y al ocurrir el óbito al inicio de la semana de Pascua, el desconcierto es máximo. Se han cambiado los guiones de las tertulias sevillanas. En vez de hablar de la Semana Santa, han aparecido vaticanistas hasta debajo de los adoquines de la calle Laraña. Ya opinan sobre los papables incluso personas medio ateas que no han ido a misa desde que hicieron la primera comunión. Y que ahora parece que conocen a los cardenales como si fueran de su familia.