EN el calendario de la Cuaresma, el Domingo de Pasión es un día importante. En Cádiz y en la mayoría de los municipios de la provincia, es el día de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
A los guiris que viven más allá de Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra y Mairena del Aljarafe les resultan raras algunas costumbres de la peculiar idiosincrasia sevillana. Por ejemplo, no entienden que se organice un gran revuelo con las obras públicas al aproximarse la Semana Santa. Y que el corte…
POR primera vez en los últimos años, Andalucía le va a marcar la agenda a Cataluña y a Madrid. Después de lo que ha ocurrido en Castilla y León, le toca el turno de las elecciones a Andalucía. Y es aquí donde se les ha metido el miedo en el…

SE puede considerar que ha sido un éxito de público, que es lo importante para la organización. Los recuerdos de nuestra historia, que prometió Bruno García al llegar a la Alcaldía, han comenzado por el principio, que es la Cádiz fenicia. En estos días de septiembre, Cádiz ha vuelto a ser Gadir. Y se ha conseguido algo infrecuente: que Cádiz aparezca en los telediarios nacionales por algo que no sea un suceso, la droga o el Carnaval. El espectáculo caletero de La Fura dels Baus ha llamado poderosamente la atención allende Cortadura. Y se ha destacado que tenía su toquecito carnavalesco, con la colaboración de afamados coristas.
NO serviría sólo para que vengan ricos desde un país comunista. Un chino sevillano me dice que los vuelos directos entre Sevilla y Pekín y/o Shanghái también tendrían utilidad para ellos y sus familias. Pues en Sevilla, según el padrón, viven más de 5.500 ciudadanos chinos, pero se estima que hay unos 11.000. Para que se hagan una idea, en el Ayuntamiento el concejal está a menos de 10.000 votos, si bien Adelante Andalucía consiguió 11.997 (el 3,72%) en las últimas elecciones municipales, y se quedó sin que Sandra Heredia saliera elegida, por no llegar al 5%. Si todos los chinos sevillanos se empadronan y votan, pronto podrían tener un concejal, y hasta la llave para decidir la mayoría en la Alcaldía entre el PP y el PSOE. Aquí viven más chinos que suecos. Y quizás por eso el presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el alcalde, José Luis Sanz, vuelven de nuevo sus ojos hacia ese gran país.
REUNIRSE el presidente del Gobierno y el presidente de la Junta de Andalucía para nada es una solemne chorrada. El encuentro de Pedro Sánchez con Juanma Moreno sólo ha servido para escenificar las diferencias entre el PSOE y el PP por el cupo catalán y los privilegios a cambio de votos. Las posiciones de ambos partidos son conocidas. Ciertamente resulta intolerable que se quiebre la solidaridad entre las autonomías sólo por los intereses del PSOE y el PSC. Pero Andalucía tiene otros problemas que dependen del Gobierno central, además de la financiación. Y no se puede desaprovechar una oportunidad para tratar asuntos que sí son bilaterales y que afectan a los andaluces.
TRAS las obras de rehabilitación, se puede transitar por el gaditano Paseo del Vendaval. Fue muy bonita la foto de portada que publicó el Diario, en la que se veía al alcalde, Bruno García, y la subdelegada del Gobierno, Blanca Flores, dándose la mano, en señal de unidad para colaborar. Pues no suele ser habitual esa camaradería entre un político del PP y otra del PSOE, ni que colaboren en nada. Lo que han unido los vendavales, que no lo separe el destino. Y que se extienda a los castillos, los baluartes, las puertas y las murallas. Ese Paseo del Vendaval tiene un nombre descriptivo, y no se le ha dedicado a ninguna persona física, ni química. El paseo tiene un valor simbólico para Cádiz, que es ciudad de vendavales.
SÓLO faltaría que el Ayuntamiento amplíe la Feria, autorizando algunas casetas en la plaza de España. A la misma vez que proclama como día festivo el miércoles, con el martes y el jueves por añadidura. La plaza de España, desde que José Luis Sanz propuso la opción del pago por verla, ha entrado de lleno en el debate de la ciudad. Ya se ha sabido que piensan cobrar “tres o cuatro euros” a cada turista que la visite. De modo que sigue la polémica. Aunque el sevillano y la sevillana, no se sabe por qué, van menos. Algunos sólo se acuerdan de la plaza de España cuando es Domingo de Ramos y pasa La Paz, o cuando acuden para algunas gestiones burocráticas.