SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA mala suerte ha entrado en la política. El presidente de la comisión que investiga el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, dijo que fue un “accidente fortuito, con una carga enorme de mala suerte”. Y tenía un fondo de razón. Si uno de los trenes hubiera pasado por el…
UNO de los problemas de la extrema derecha y la extrema izquierda es que quieren ser más papistas que el Papa. En principio, eso no es malo, pues significa que esa religión sigue interesando a los dos bandos. Lo que pasa es que la doctrina católica es aplicada por unos…

HA fallecido Javier Anso, que fue un personaje muy importante para Cádiz y para los marianistas. Precisamente fue un personaje porque no lo quiso ser, sino que se comportaba con sencillez, pero con energía y con fidelidad a sus creencias. Javier tuvo una gran importancia para la política gaditana, en los años de la Transición, pero nunca fue un político, ni quiso vivir de la política. Fue un cristiano comprometido con los necesitados, comprometido con Cristo y con la Virgen del Pilar, que es la patrona de los marianistas. Y defendió las ideas de la democracia, la libertad y el compromiso social porque era coherente con sus creencias religiosas. Nunca dejó de ser marianista.
ANTE la magnitud de la catástrofe en la provincia de Valencia ha quedado en segundo plano el desalojo de vecinos por la crecida del río Guadalete. Un total de 211 personas fueron desalojadas en las barriadas rurales jerezanas de El Portal, La Corta, Greduela y Las Pachecas, ante el riesgo de que se desbordara el río Guadalete, que llegó a alcanzar una altura de 5,43 metros el jueves 31 de octubre. No ocurrió ninguna desgracia personal y, como se suele decir, las aguas volvieron a su cauce, después de un gran susto y de las consiguientes molestias a los vecinos. Es mejor prevenir que lamentar, como hemos visto. Existe una especial sensibilidad.
TRANQUILOS, que habrá procesión de clausura, con permiso de las autoridades y si el tiempo no lo impide. Tranquilos, que vendrán los cardenales del Vaticano para las conferencias. El Congreso al que me refiero es el otro Congreso: el que va a celebrar el PSOE en Sevilla para pasear bajo palio a Pedro Sánchez. Con la que está cayendo, después de lo ocurrido, mejor que lo aplacen. No lo duden. Se considerará un acierto. Y, además, resulta feo organizar un Congreso Federal la semana anterior al Congreso Internacional de las hermandades, con la escasez de policías que tenemos y lo caros que cuestan estos eventos.
DESPUÉS de las inundaciones no nos podemos quedar sólo con el politiqueo barato de andar por casa. Ni tampoco conformarnos con una lluvia de millones para la reconstrucción de todo lo destruido. Por supuesto que hay que tomar decisiones, e invertir para paliar cuanto antes mejor las pérdidas. Sin embargo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón tienen una alta responsabilidad, incluso personal, porque no estuvieron a la altura de las circunstancias. Esta catástrofe les obliga a adoptar medidas de fondo para que en el futuro no ocurra algo de similar gravedad. Y eso obliga a diagnosticar y a corregir.
UNA catástrofe como la de Valencia era inimaginable en este país. Por eso, después de las inundaciones, no nos podemos quedar sólo con la baja política. Ni tampoco sólo en la resignación de una lluvia de millones que contribuya a la reconstrucción de todo lo destruido. Por supuesto que hay que tomar decisiones e invertir para paliar cuanto antes mejor las pérdidas. Sin embargo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón tienen una alta responsabilidad, incluso personal, porque no estuvieron a la altura de las circunstancias. Esta catástrofe les obliga a adoptar medidas de fondo y a que las autoridades actúen para que en el futuro no ocurra algo de similar gravedad. Ha llegado el momento de analizar, diagnosticar y corregir el paisaje alterado.