VIVIMOS hoy las vísperas de la Virgen del Carmen. La provincia de Cádiz es marinera por excelencia, se viste de fiesta en los municipios costeros venerando a la Stella Maris;…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
TANTO criticar al ministro ocurrente, Óscar Puente, por su penosa gestión del AVE, nos debería llevar a una sospecha. A lo peor, lo que están intentando es cargárselo. O, más propiamente, a los viajeros del AVE. En cualquier negocio se sabe que el primer mandamiento es tratar bien al cliente,…
SIEMPRE que ocurre una catástrofe natural con más de 10 muertos se busca al culpable. Lo primero sería diferenciar los accidentes, como el de los trenes de Adamuz, de catástrofes como la dana de Valencia, o el incendio de Los Gallardos en Almería. Por supuesto que en las catástrofes naturales…

ESTO no es como el huevo y la gallina. Lo primero fue el huevo de Colón, te guste o no. Si Cristóbal Colón no hubiera descubierto América, en Cádiz nadie podría celebrar el Tricentenario del Traslado de la Casa de la Contratación en 2017. Básicamente, porque no se hubiera contratado nada en las Indias. Si Hernán Cortés no hubiera conquistado México, no sé cómo iban a llegar los galeones a Veracruz. Sin embarcar el oro y la plata en Cartagena de Indias, sería inexplicable que los comerciantes gaditanos del siglo XVIII fueran tan ricos, y que vinieran aquí franceses, holandeses, alemanes o italianos para hacer negocios con América. Si la conquista sólo hubiera sido un genocidio, los ilustrados de Cádiz se enriquecieron con sus beneficios, y los naturales de otras naciones europeas (que vinieron a invertir sus capitales) tampoco serían inocentes.
NO es cierto que las cofradías de Cádiz hayan tensado las relaciones con el Ayuntamiento que encabeza José María González Santos, después del plantón para el Voto de la Patrona y la negativa a imponer la Medalla de la Ciudad al Nazareno. Lo que sucede es que son dos gotitas más para rebosar el vaso del desprecio que están sufriendo. Sobre este asunto ya he escrito varios artículos, incluso antes de las elecciones municipales de 2015, cuando alerté que para las cofradías y la Semana Santa no sería igual si ganaban unos u otros. Entonces algunos dijeron que era alarmismo, y que no iba a pasar como en la Segunda República. Por supuesto que no, pero el origen del odio es igual: no es el laicismo, entendido como neutralidad ante la religión católica, sino esa actitud anticlerical que aún mantiene una cierta izquierda casposa. Que, además, es revanchista.